El lehendakari vincula el cumplimiento del Estatuto de Gernika a la agenda bilateral y critica a EH Bildu por su apoyo selectivo al Gobierno central
Imanol Pradales, lehendakari del País Vasco, ha reclamado el martes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que aplique «la misma velocidad y valentía» en las transferencias pendientes al territorio que la demostrada con los dos decretos de vivienda aprobados recientemente. Lo hizo durante el pleno de control del Parlamento Vasco sobre el futuro del autogobierno, donde respondió a una pregunta del portavoz del PNV, Joseba Díez Antxustegi.
Pradales recordó que el primer Gobierno Vasco, liderado por José Antonio Aguirre, sentó las bases de la defensa del Estatuto de Gernika. Advirtió que su cumplimiento integral sigue pendiente noventa años después. «El Gobierno español se ha lanzado a un esprint final en materias clave», afirmó Pradales.
El lehendakari aludió, sin nombrarlo, a las declaraciones del líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, quien sugirió que Aguirre habría apoyado los decretos de vivienda. Con ese argumento, instó a todas las fuerzas parlamentarias —y especialmente a EH Bildu— a presionar por las transferencias pendientes con el mismo «entusiasmo» que muestran al respaldar otras iniciativas del Ejecutivo central.
«Estamos a tiempo», concluyó. Pradales subraya la tensión con EH Bildu, que ha apoyado al Gobierno en temas como los decretos de vivienda sin exigir transferencias autonómicas equivalentes.
El legado de Aguirre y el Estatuto de Gernika
El adelanto electoral y la agenda bilateral congelada han convertido las transferencias pendientes en un test para la estabilidad del concierto económico vasco. Mientras, el PNV y el Gobierno central negocian bajo presión, con el Estatuto como marco legal y la próxima cita electoral como plazo invisible. Pradales, en su intervención, evitó mencionar fechas, pero su llamado a «velocidad» sugiere que el tiempo juega en contra de las promesas incumplidas.
La referencia a Aguirre no fue casual. Pradales citó a Aguirre, símbolo histórico de la resistencia vasca, para reforzar su argumento sobre el autogobierno. Que Pradales lo citara para criticar a EH Bildu —partido heredero, en parte, de su legado— refleja el peso simbólico de la historia en este debate.
El Gobierno de Sánchez, por su parte, ha justificado los decretos de vivienda como prioridad social, pero las transferencias vascas —que incluyen competencias en educación, sanidad y policía autonómica— siguen en standby. Fuentes del Gobierno consultadas señalan que el adelanto electoral ha ralentizado los trámites, sin confirmar un bloqueo político. La pregunta que queda en el aire es si la «valentía» mencionada por Pradales será suficiente para desbloquear la situación antes de que las campañas electorales absorban toda la atención.
El Estatuto de Gernika, aprobado en 1936 y restaurado tras la Transición, regula las competencias vascas. Su cumplimiento integral incluye transferencias como la gestión de puertos o la policía autonómica, aun en negociación. El PNV, partido mayoritario en el Gobierno vasco, ha sido tradicionalmente garante del cumplimiento del Estatuto. Ahora, los retrasos reducen su margen de maniobra.
EH Bildu en el punto de mira: apoyo sin contrapartidas
Mientras, EH Bildu camina sobre la cuerda floja: su apoyo al Gobierno central le ha valido críticas desde la derecha vasca, pero también le ha granjeado influencia en Madrid. Pradales cuestionó por qué EH Bildu no exige al Gobierno central las mismas transferencias autonómicas que apoya en otros ámbitos.
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