Las claves
- El Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, asegura que el efecto del voto CERA en el reparto de escaños es marginal.
- En Madrid el PSOE estaba a 3 995 votos del último escaño del PP y el CERA creció 118 295 inscritos desde julio de 2023.
- En Tarragona, Gerona y Salamanca al PSOE le faltaron menos de dos mil votos y el CERA aumentó alrededor de cinco mil nuevos votantes.
- En Málaga faltaron poco más de 2 000 votos y el censo exterior creció más de 12 500 inscritos.
- En La Coruña, Lugo, Orense, Asturias y Las Palmas el crecimiento del CERA supera los votos que el PSOE necesitaría para ganar un escaño extra.
Según los cálculos de El Debate, el PSOE podría quitar siete escaños al PP, dos a Junts y uno al BNG gracias al crecimiento del CERA desde 2023. Este escenario se basa en el aumento del censo electoral de residentes ausentes (CERA), que según los cálculos permitiría al partido liderado por Pedro Sánchez quitar siete escaños al PP, dos a Junts y uno al BNG.
El Gobierno, a través de la Abogacía del Estado, ha insistido en que el efecto del voto CERA en el reparto de escaños es marginal. Sin embargo, la propia fuente subraya que un puñado de papeletas puede decantar escaños y, con ello, elecciones enteras.
En la circunscripción de Madrid, el PSOE se quedó a 3 995 votos del último escaño del PP, mientras que el CERA creció 118 295 inscritos desde julio de 2023. Esta diferencia supera ampliamente el número de votantes adicionales que el PSOE necesitaría para ganar el asiento extra.
En Tarragona, Gerona y Salamanca, al PSOE le faltaron menos de dos mil votos para arrebatar el último escaño y el CERA aumentó en torno a los cinco mil nuevos votantes en cada provincia. Estos márgenes hacen que el vuelco sea factible si el crecimiento del censo exterior se traduce en votos efectivos.
En Málaga, el PSOE necesitaba poco más de 2 000 votos para ganar el escaño que se quedó al PP y el censo exterior de la provincia creció más de 12 500 inscritos. El incremento del CERA supera la diferencia de votos, lo que sitúa a la provincia entre las con mayor probabilidad de cambio.
En las provincias con tradición emigratoria -La Coruña, Lugo, Orense, Asturias y Las Palmas– el crecimiento del CERA supera los votos que el PSOE habría necesitado para conseguir un escaño adicional. Estas regiones, por tanto, aparecen en el mapa como zonas con posibilidades de arrebatar el último escaño.
En 21 circunscripciones, como Valencia y Granada, el número de votos que le faltan al PSOE supera el crecimiento del CERA, haciendo improbable el cambio. En otras provincias, como Sevilla o Valladolid, la diferencia es incluso mayor que el propio censo exterior, descartando cualquier posibilidad de vuelco.
El PSOE no necesitaría ganar escaños en todas las provincias para alcanzar la mayoría; con los diez escaños adicionales pasaría de 121 a 131, superando al PP que perdería siete. Esta ventaja permitiría al partido formar una mayoría sin depender de Junts, cuya falta de apoyo había precipitado el adelanto electoral.
El cálculo se basa en el crecimiento total del CERA, sin distinguir cuántos inscritos provienen de la nacionalización vía ley de nietos. La Oficina del Censo Electoral aún no ha publicado la cifra definitiva ni la distribución provincial de los posibles excluidos.
Según la Abogacía del Estado, 163 000 votantes, una tercera parte del crecimiento del censo exterior, podrían quedar excluidos por la falta de documentación del exilio.
Estas decisiones judiciales podrían reducir el número de votantes adicionales que el PSOE esperaba contar, modificando las proyecciones de escaños extra.







