Robles admitió errores y defendió al CNI; Grande‑Marlaska aseguró que Interior no recibió alerta previa, y Sánchez tendrá que responder el 3 de septiembre en el Congreso
Margarita Robles, ministra de Defensa, y Fernando Grande‑Marlaska, ministro del Interior, se enfrentaron públicamente este martes sobre quién conocía la magnitud de la llegada masiva de migrantes a Ceuta el 30 de julio.
Robles compareció en el Congreso, pidió disculpas y reconoció que el Gobierno había respondido tarde, pero sostuvo que el CNI había cumplido su obligación al compartir la información disponible con las Fuerzas de Seguridad y la Delegación del Gobierno antes de la entrada de los migrantes.
Grande‑Marlaska, desde la Moncloa, contestó que no existía ningún informe que permitiera anticipar la avalancha y que, de haberlo habido, se habría elevado para adoptar medidas extraordinarias.
El portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López, señaló que ambas versiones pueden ser ciertas: que el CNI avisó y que, sin embargo, ninguno de los destinatarios pudo prever la escala del movimiento migratorio.
Mientras tanto, el ministro de Transportes, Óscar Puente, insinuó que la sucesión de Pedro Sánchez podría ocurrir dentro de cuatro o cinco años y que él mismo no descartaría presentarse como candidato, comparando su posible papel con el de un jugador que recibe la pelota en los últimos segundos del partido.
El presidente Sánchez deberá comparecer el 3 de septiembre en un pleno extraordinario del Congreso, una fecha adelantada tras la presión de varios grupos parlamentarios que consideraron inadecuado esperar al inicio ordinario del curso.
Fuente: Vozpópuli







