El presidente advierte de que actuará si hay evidencias de responsabilidad marroquí y califica de «inaceptables» sus declaraciones sobre las ciudades españolas
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ajustado este jueves su postura sobre Marruecos en relación con el salto masivo de inmigrantes en Ceuta, aún bajo investigación, al asegurar que ningún informe aporta hasta ahora «evidencias sólidas» de que el país vecino planificara o ejecutara lo ocurrido. No obstante, ha evitado descartar cualquier responsabilidad y ha advertido que, de existir pruebas, el Ejecutivo actuaría.
Sánchez ha subrayado que su Gobierno «no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando la situación lo ha requerido», aunque ha justificado su prudencia al recordar que las decisiones deben basarse en se basan en evidencias y no en sospechas sin contrastar, prejuicios ni intereses partidistas. Hay pasos que cuando se dan ya no se pueden deshacer, ha añadido.
El presidente ha elevado el tono al calificar de «declaraciones inaceptables» las referencias de autoridades marroquíes a Ceuta y Melilla como ciudades «ocupadas». En este sentido, ha revelado que se convocó a la embajadora de Marruecos en España para abordar el asunto. Su comparecencia en el Congreso arrancó con una defensa contundente de la soberanía española sobre ambas ciudades, al recordar que son «españolas desde hace siglos» y que va a seguir siendo así hasta el final de los tiempos.
La crisis migratoria en Ceuta sigue abierta, con Sánchez asumiendo la gestión «con rigor y prudencia» mientras se aclaran las causas, entre las que el Ejecutivo incluye la desinformación como factor relevante. La tensión diplomática con Marruecos, sin embargo, se ha agravado por las declaraciones sobre la soberanía de las plazas norteafricanas.
Fuente: El Periódico
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