El presidente de la ciudad autónoma reclama al Gobierno un mando único estatal para coordinar las expulsiones y reforzar Extranjería, Fiscalía y Policía
El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha solicitado este lunes al Gobierno central la creación inmediata de un centro de internamiento de extranjeros para confinar a los entre 8.000 y 11.000 migrantes que permanecen en la ciudad tras entrar irregularmente el pasado 30 de julio. Vivas cifró en casi el 12% de la población ceutí el volumen de personas que deambulan por las calles, generando suciedad, inseguridad e inquietud, según sus palabras.
La petición incluye la restricción de la libertad de movimiento de los migrantes mientras se tramitan sus expedientes de expulsión, un proceso que Vivas considera urgente para recuperar la normalidad en Ceuta. El presidente autónomo ha exigido, además, un refuerzo de los medios humanos y materiales en áreas clave como Extranjería, Justicia, Fiscalía y Policía, así como en el ámbito sanitario, donde la ciudad —competente en prevención de enfermedades contagiosas— está «desbordada». Para garantizar la eficacia de las medidas, ha propuesto la designación de un «mando único» del Gobierno central que coordine las actuaciones.
Vivas ha vinculado la situación actual con la vulneración de la frontera el 30 de julio, cuando miles de personas accedieron a Ceuta desde Marruecos. El día 30 vimos que la frontera estaba en manos de un país tercero, afirmó, exigiendo al Ejecutivo que transmita un mensaje inequívoco sobre la seguridad fronteriza para evitar que se repita un episodio similar. La cifra de migrantes aún presentes en Ceuta —entre 8.000 y 11.000— supera en más de un 50% los 6.000 que permanecían en la ciudad tras la crisis migratoria de mayo de 2021, según datos oficiales de entonces.
La Ley de Extranjería española permite el internamiento de migrantes en situación irregular en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) por un plazo máximo de 60 días, aunque su capacidad actual en Ceuta es limitada. La ciudad autónoma, que carece de CIE operativo desde 2020, depende de instalaciones provisionales o de la colaboración con otras comunidades para gestionar estos casos. La petición de Vivas se enmarca en un contexto de tensión política: el Gobierno central, liderado por el PSOE, ha evitado hasta ahora medidas excepcionales como el estado de excepción, mientras que el PP y Vox han exigido una respuesta más contundente, incluyendo el despliegue del Ejército.
El ministro Torres, que visitó Ceuta para evaluar la situación, no se pronunció públicamente sobre la viabilidad del centro de internamiento, pero sí reconoció la «complejidad» del escenario. La coordinación entre el Gobierno central y la ciudad autónoma será clave en los próximos días, ya que la tramitación de expedientes de expulsión —que requiere la identificación de los migrantes y la colaboración con Marruecos— suele prolongarse semanas o meses. Mientras, las calles de Ceuta siguen albergando a miles de personas sin acceso garantizado a servicios básicos, según denunció Vivas.
Fuente: El Periódico (Política)







