El Gobierno autonómico admite la cifra en respuestas parlamentarias y Toledo concentra 58 de estos facultativos, un tercio del total
El Grupo Parlamentario Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha ha acusado al Gobierno de Emiliano García-Page (PSOE) de emplear a 167 médicos sin título de especialista reconocido en España para cubrir vacantes en el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam). El portavoz de la formación, Iván Sánchez, ha detallado que estos facultativos trabajan sin haber superado el examen MIR ni contar con una especialidad homologada, según datos facilitados por el Ejecutivo autonómico en respuesta a preguntas parlamentarias registradas desde septiembre de 2025.
La provincia de Toledo concentra el mayor número de estos profesionales, con 58 médicos —más de un tercio del total—, seguida de Ciudad Real (42), Albacete (26), Guadalajara (25) y Cuenca (16). Los datos corresponden al 1 de mayo de 2026 y, según Vox, reflejan una estrategia para paliar la escasez de personal sanitario en la región, donde la tasa de médicos colegiados es la más baja de España. Sánchez ha atribuido esta situación al «deterioro de las condiciones laborales» y a la fuga de facultativos hacia otras comunidades autónomas o al sector privado.
La formación ultraderechista considera que esta práctica perjudica a los médicos españoles que compiten por plazas MIR tras años de formación. «El déficit de médicos del Sescam no puede solucionarse recortando los estándares de exigencia ni rebajando los requisitos de formación y homologación», ha advertido Sánchez, quien ha alertado de que esta medida «pone en riesgo directo la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes». El portavoz ha exigido que se priorice la contratación de profesionales con especialidades reconocidas en el sistema sanitario público.
El Sescam, dependiente de la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, gestiona la red de hospitales y centros de salud de la comunidad autónoma, donde la ratio de médicos por habitante es inferior a la media nacional. La contratación de facultativos extracomunitarios sin especialidad homologada es un recurso utilizado en otras regiones para cubrir plazas en áreas con mayor demanda, como atención primaria o urgencias, aunque suele generar controversia por las diferencias en los sistemas de formación médica entre países.
El Gobierno autonómico, liderado por García-Page desde 2015, ha defendido en ocasiones anteriores la necesidad de flexibilizar los requisitos para garantizar la cobertura sanitaria, especialmente en zonas rurales. Sin embargo, la oposición —encabezada por el PP y Vox— ha criticado estas medidas por considerar que comprometen la calidad del servicio. La polémica se enmarca en un debate más amplio sobre la sostenibilidad de la sanidad pública en España, donde varias comunidades autónomas han recurrido a contrataciones temporales o a la homologación acelerada de títulos extranjeros para hacer frente a la falta de profesionales.
Fuente: El Debate







