Ucrania frenaría sus ataques a refinerías rusas si Moscú respeta su red, tras una semana en la que Rusia lanzó más de 1.640 drones
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha ofrecido este domingo 11 de octubre a su homólogo ruso, Vladímir Putin, una tregua bilateral en los ataques contra infraestructuras energéticas. La propuesta llega en plena escalada de bombardeos rusos sobre varias regiones ucranias, a los que Kiev también responde.
«Ucrania está lista para detener los ataques contra las refinerías rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética», ha señalado Zelenski en un comunicado. El mandatario ha añadido que «cualquier paso hacia la desescalada debe ser mutuo y con garantías reales».
Zelenski ha mantenido en las últimas horas conversaciones con varios aliados, entre ellos los jefes de Gobierno de Francia y Reino Unido. El presidente ucranio ha explicado que su objetivo es obtener «paquetes adicionales de defensa, principalmente sistemas antiaéreos y municiones para la aviación de combate».
Tensión con Washington
La oferta se produce horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presionara de nuevo a Ucrania para que frene su ofensiva. Trump llegó a declarar que Zelenski debe dejar la presidencia del país.
Hace dos días, Trump anunció un acuerdo con Putin para liberar cientos de miles de barriles de diésel con la intención de abaratar el combustible. El presidente estadounidense culpa de la subida del precio a los ataques ucranios en territorio ruso, pese a las sanciones que pesan sobre Moscú.
La subida del diésel en el mercado mundial se debe en gran medida a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a finales de febrero. El encarecimiento del combustible pesa sobre Trump ante las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
El acuerdo entre Washington y Moscú se cerró mientras una delegación negociadora ucrania se encontraba en Miami para hablar con el equipo de Trump. El Gobierno de Kiev había anunciado que su primer objetivo en esos encuentros del fin de semana sería precisamente una tregua energética.
Apagones y víctimas civiles
Los últimos ataques rusos han provocado cortes de suministro en distintas regiones de Ucrania. Kiev ha sufrido apagones y cortes de agua, y la falta de potencia obligó a detener durante horas el metro, los trolebuses y los tranvías de la capital.
Zelenski ha mostrado su enfado con las autoridades por no tener listo el plan de resiliencia previsto para estas emergencias. La población afronta además la llegada del invierno, con temperaturas mucho más bajas, en las próximas semanas.
El sábado, Rusia causó la tercera gran matanza de civiles de la semana en un edificio de Zaporiyia. Los equipos de rescate seguían recuperando cadáveres este domingo, hasta un total de 23, entre ellos tres niños.
Antes, 22 personas murieron el miércoles en Priluki, en la región de Chernígov, y otras 30 perdieron la vida el jueves en un ataque contra dos autobuses en Kramatorsk. Este domingo, un nuevo ataque ha alcanzado un bloque de viviendas en Sloviansk, en la región de Donetsk.
«Solo esta semana los rusos lanzaron aproximadamente 1.450 bombas aéreas, 75 misiles de diferentes tipos y más de 1.640 drones de ataque», ha denunciado Zelenski.
Por su parte, Ucrania ha vuelto a atacar instalaciones de la tecnológica rusa Yandex. La compañía ha informado de que un ataque con drones dañó su infraestructura y obligó a cerrar por completo su centro de datos en la región de Vladímir. El ataque no causó heridos, aunque algunos servicios de Yandex no están disponibles.







