Desde el 29-N, un partido con cinco diputados tendrá grupo propio en el Congreso con el 10 % del voto donde saque escaño o el 3 % nacional, según la reforma del Reglamento del 23 de julio. Junts sacaría el 11,4 % en Cataluña (media de Capitol, 21 de octubre). Con el 15 % anterior, dependería de la Mesa.
- Con la media del 21 de octubre, Junts tendría 6 diputados y el 11,4 % del voto válido en Cataluña. Es la única formación con entre 5 y 14 escaños que no cumpliría la regla antigua y sí la nueva.
- Desde 1982 hubo nueve casos de formaciones con 5 a 14 diputados que no llegaban a los porcentajes exigidos. Cinco acabaron con grupo propio, tres en el Mixto y uno en un grupo compartido. Con la regla nueva habrían pasado los nueve.
- El suelo de cinco escaños no cambia. Al PNV, que tendría justo cinco, le bastaría perder 5.000 votos en Álava para quedarse en cuatro y acabar en el Grupo Mixto.

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| % | |
|---|---|
| EH Bildu | 23,4 % |
| PNV | 21,0 % |
| ERC | 18,1 % |
| Junts | 11,4 % |
El Congreso que salga de las urnas el 29 de noviembre se organizará con una regla distinta de la que han conocido todas las legislaturas desde 1982. El 23 de julio el Pleno aprobó una reforma del artículo 23 del Reglamento del Congreso, publicada en el BOE el 28 de julio, con una disposición final de una sola línea según la cual la reforma «entrará en vigor en la XVI legislatura». Es decir, la que empieza con la sesión constitutiva del 23 de diciembre que fija el Real Decreto 806/2026 de convocatoria.
El artículo sigue diciendo que quince diputados forman grupo sin más requisitos. Lo que cambia es la puerta de los pequeños. Hasta ahora, una formación con entre 5 y 14 escaños necesitaba el 15 % de los votos de las circunscripciones donde se había presentado o el 5 % de los emitidos en toda España. Desde diciembre le bastará «una media del 10 por 100 de los votos válidos emitidos en el conjunto de las circunscripciones en que hubieren obtenido representación» o el 3 % de los válidos nacionales. Son tres rebajas a la vez. Baja el porcentaje, baja el umbral nacional y cambia la base del cálculo, que ya no cuenta las provincias donde el partido se presentó sin sacar nada.
La reforma salió con lo justo. En la votación final de totalidad, la que exige el artículo 72.1 de la Constitución con mayoría absoluta, logró 178 votos a favor, dos más de los 176 necesarios, frente a 169 en contra y una abstención. Votaron sí el PSOE (121), Sumar (25), ERC (7), Junts (7), EH Bildu (6), el PNV (5) y siete de los nueve diputados del Grupo Mixto. Votaron no el PP (135) y Vox (32), que antes habían defendido sus propias enmiendas sin éxito.
Lo que hasta ahora se decidía caso a caso
La regla de 1982 funcionaba sin problemas para las minorías con mucho voto concentrado en su territorio. El PNV, por ejemplo, la ha cumplido siempre con holgura, con entre el 18 % y el 34 % de los votos de las circunscripciones donde se presenta. El problema eran los otros. Capitol ha recalculado con los resultados oficiales del Ministerio del Interior las catorce generales celebradas desde octubre de 1982 y ha cruzado el resultado con la composición de los grupos que publica el Congreso en sus datos abiertos. Hay nueve casos en los que una formación con 5 a 14 diputados no llegaba ni al 15 % donde se presentaba ni al 5 % nacional (y otros dos, los de En Comú Podem en 2019, que se integraron en el grupo confederal de Unidas Podemos).
El desenlace fue dispar. Izquierda Unida, con 7 diputados y el 4,6 % en 1986, se sentó en una agrupación dentro del Mixto. En 2004, ERC tuvo grupo propio con el 9,8 % de los votos donde se presentaba, y lo mismo IU con ICV, con cinco escaños y el 5,0 %. UPyD lo obtuvo en 2011 con cinco diputados y el 4,7 %. En cambio, la Convergència de 2016 (8 diputados, 13,9 % en Cataluña) y Junts per Catalunya en abril de 2019 (7 diputados, 12,1 %) acabaron en el Mixto. En noviembre de 2019, Junts formó el Grupo Plural junto a otras formaciones pequeñas, y en 2023 ERC (13,2 %) y Junts (11,2 %) tuvieron cada uno su grupo, pese a quedar los dos lejos del 15 %.

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| % | |
|---|---|
| IU 1986, 7 escaños → Mixto | 4,6 % |
| ERC 2004, 8 escaños → grupo propio | 9,8 % |
| IU-ICV 2004, 5 escaños → grupo propio | 5,0 % |
| UPyD 2011, 5 escaños → grupo propio | 4,7 % |
| CDC 2016, 8 escaños → Mixto | 13,9 % |
| JxCat abril 2019, 7 escaños → Mixto | 12,1 % |
| JxCat noviembre 2019, 8 escaños → Grupo Plural | 13,7 % |
| ERC 2023, 7 escaños → grupo propio | 13,2 % |
| Junts 2023, 7 escaños → grupo propio | 11,2 % |
La explicación está en el propio Reglamento, que deja margen. El artículo 24 permite a los diputados «asociarse» a un grupo y cuenta a los asociados «para la determinación de los mínimos», y quien califica los escritos de constitución es la Mesa, el órgano de gobierno de la Cámara, elegida por el Pleno. Con la misma regla, unas Mesas dieron grupo y otras no. Con la regla nueva, los nueve casos del gráfico habrían tenido derecho a él, porque los nueve superan el 10 % en las provincias donde sacaron escaño o el 3 % nacional. En la práctica, la reforma convierte en norma escrita lo que la Mesa de 2023 concedió a ERC y Junts. Y también lo saca de su alcance.
Eso tiene consecuencias concretas para el próximo Congreso. Según la media del agregador de encuestas de Capitol, PP y Vox sumarían 199 escaños el 29-N. Con el voto limitado del artículo 37, en el que cada diputado escribe un solo nombre, eso les asegura la presidencia y al menos cinco de los nueve puestos de la Mesa. Con la regla de 1982, el grupo de Junts habría dependido de lo que decidiera una mayoría formada por los dos partidos que votaron en contra de la reforma. Con la de 2026 depende solo de sus votos.
Quién tendría grupo el 29-N con la media de hoy
Capitol ha aplicado las dos reglas a su proyección provincial del 21 de octubre, con el reparto D’Hondt de cada circunscripción. PP (132 escaños, uno de ellos de UPN), PSOE (106) y Vox (67) superan los quince diputados y no necesitan porcentaje alguno. El Frente Amplio tendría 8 escaños y el 5,3 % de los votos válidos. Con la regla vieja habría ido muy justo, porque el 5 % se contaba sobre los votos emitidos, nulos incluidos, y le habría dejado apenas unas décimas de margen. Con el 3 % nuevo va sobrado. ERC (10 escaños y el 18,1 % en Cataluña), EH Bildu (7 y el 23,4 % en las provincias vascas y Navarra) y el PNV (5 y el 21,0 %) cumplen cualquiera de las dos.
Junts es el caso que cambia de lado. La proyección le da 6 diputados, tres por Barcelona y uno por Girona, Lleida y Tarragona, con el 11,4 % de los votos válidos de Cataluña, casi lo mismo que el 11,2 % de 2023. No llega al 15 % de la regla antigua y supera el 10 % de la nueva. El texto deja además una duda de interpretación que aquí no cambia el resultado. Si la «media» se entiende como el promedio de los porcentajes de cada provincia donde saca escaño, Junts llegaría al 14,9 %, porque pesa igual su 20,9 % de Girona que su 9,8 % de Barcelona. Si se entiende como el voto de esas provincias tomado en conjunto, se queda en el 11,4 %. En los dos casos pasa. Quien tendrá que leer la palabra «media» cuando haga falta será, otra vez, la Mesa.
Lo que la reforma no toca es el suelo de cinco diputados, y ahí está ahora el riesgo. El PNV tendría exactamente cinco, tres por Bizkaia, uno por Gipuzkoa y uno por Álava. El de Álava es el más frágil. Según el cálculo de Capitol, si el PNV perdiera 5.000 de los 24.098 votos que le asigna allí la proyección, ese escaño pasaría al PSOE y el PNV se quedaría con cuatro, sin grupo propio por primera vez desde 1977. La moneda tiene otra cara, porque en Gipuzkoa le faltan 128 votos para un sexto diputado. Es el último escaño de Gipuzkoa, el que se disputa con el PSOE.

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| votos | |
|---|---|
| PNV | 5.000 votos |
| Junts | 12.242 votos |
| Frente Amplio | 47.900 votos |
| EH Bildu | 52.095 votos |
| ERC | 190.996 votos |
Junts también tiene el suelo cerca. Perdería el diputado de Tarragona con 3.024 votos menos y el de Lleida con 9.218 menos, de modo que 12.242 votos lo dejarían en cuatro. Es poco más del 3,5 % de los 341.310 votos que le da la proyección, y es una amenaza distinta de la del segundo escaño de Girona, que se juega con Vox por 92 votos. Para el Frente Amplio, la frontera pasa por Baleares, donde conserva su diputado por 815 votos, y por Sevilla (4.925), Madrid (12.482) y Barcelona (29.678). Son 47.900 votos en total. A EH Bildu le harían falta 52.095 menos y a ERC, casi 191.000.
Por debajo de cinco escaños, el porcentaje no salva a nadie. El BNG, que ha dicho que aspira a tener grupo propio tras el 29-N, tendría con la media el 13,6 % de los votos en A Coruña y Pontevedra, donde saca sus dos escaños. Cumple de sobra el porcentaje nuevo, pero le faltan tres diputados. Con entre uno y tres escaños, Compromís-Front Valencià, Unidad del Pueblo Canario, Coalición Canaria, UPN y Podemos irían al Mixto salvo que se asocien a otro grupo. Además, el artículo 23.2 impide formar grupo separado a quienes concurrieron juntos a las elecciones. Compromís-Front Valencià lleva al Frente Amplio integrado en su lista en las tres provincias valencianas, así que no podría formar grupo aparte de él aunque llegara a cinco.
Por qué importa tener grupo
Un grupo es mucho más que un rótulo. El artículo 28 del Reglamento reparte una subvención fija, idéntica para todos los grupos, y otra según el número de diputados. Las decisiones de la Junta de Portavoces, que ordena el trabajo de la Cámara, se toman por voto ponderado (artículo 39), y cada grupo tiene puestos propios en las comisiones y tiempos de palabra en el Pleno. Los diputados del Mixto comparten los turnos, la portavocía y la subvención fija de un único grupo. En la XV Legislatura, los siete diputados de Junts fueron decisivos en muchas votaciones. En el Mixto su voto habría valido lo mismo, pero no su tiempo de palabra, sus iniciativas ni su portavoz propio en la Junta.
Quedan tres cosas por ver. La primera son las listas que se presentan hasta el 26 de octubre, porque una coalición nueva cambia el cálculo de golpe, y la proyección se moverá con las encuestas hasta noviembre. La segunda es el escrutinio en las provincias del filo, con Álava y Gipuzkoa para el PNV y Tarragona, Lleida y Girona para Junts. La tercera es el calendario. Los grupos se constituyen en los cinco días siguientes a la sesión del 23 de diciembre (artículo 24.1). Una mayoría absoluta podría volver a reformar el artículo 23, porque la Constitución solo exige esa mayoría en la votación final, pero difícilmente a tiempo de cambiar los grupos de esta legislatura. Mientras tanto, el grupo propio ya no se negocia en la Mesa. Se gana o se pierde en las urnas, por unos pocos miles de votos en un puñado de provincias.


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