Con la media de 26 encuestas de Capitol del 21 de octubre de 2026, Castilla y León elegiría el 29-N 17 diputados del PP, 10 del PSOE y 4 de Vox, frente a los 18, 12 y 1 de 2023. Y otros cuatro escaños del PP están a menos de 3.800 votos de pasar a Vox.
- El PP repetiría casi al voto sus 594.485 papeletas de 2023 en la comunidad (595.119 en la proyección) y aun así perdería un diputado, en Salamanca. Vox ganaría 87.777 votos y tres escaños.
- En Ávila, Segovia, Zamora y Palencia, las cuatro provincias de tres diputados, el segundo escaño del PP depende de que Vox no llegue a la mitad de su voto. Bastaría con que 5.793 votantes del PP cambiaran de papeleta para que los cuatro pasaran a Vox.
- Ese trasvase no movería la suma de los bloques. La frontera entre derecha e izquierda solo se juega en Valladolid, donde al PP le faltan 2.713 votos para quitarle al PSOE su segundo diputado, y en Soria.

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| 2023 | Proyección 29-N | |
|---|---|---|
| PP | 18 | 17 |
| PSOE | 12 | 10 |
| Vox | 1 | 4 |
| Sumar (2023) / Frente Amplio y Podemos | 0 | 0 |
Castilla y León es la comunidad donde mejor se ve que el 29-N tiene dos elecciones superpuestas. Una enfrenta a los bloques y decide si PP y Vox suman mayoría en el Congreso. La otra se libra dentro de la derecha y decide cuánto pesa cada uno de los dos partidos en esa mayoría. En las nueve provincias castellanas y leonesas la primera está casi resuelta y la segunda está completamente abierta. Con la media del agregador de encuestas de Capitol repartida provincia a provincia, PP y Vox sumarían 21 de los 31 diputados de la comunidad, dos más que en 2023. Lo que la proyección no puede asegurar es cuántos serán del PP.
Las cifras de partida son las del resultado oficial de 2023 que publicó la Junta Electoral Central en el BOE. El PP sacó entonces 594.485 votos en la comunidad, el 41,9 % del voto a candidaturas, y 18 escaños. El PSOE obtuvo 462.788 (32,6 %) y 12 diputados. Vox se quedó en 197.172 (13,9 %) y un solo escaño, el de Valladolid. Sumar, con 100.737 votos, no eligió a nadie.
La proyección de hoy deja al PP donde estaba, con 595.119 votos, apenas 634 más. Lo que cambia es todo lo demás. El PSOE bajaría a 390.148, unos 72.600 menos, y Vox subiría a 284.949, casi 88.000 más. Frente Amplio y Podemos, que esta vez concurren por separado, sumarían 84.834 votos entre los dos, sin escaño en ninguna provincia. Con esos números la derecha pasaría del 55,8 % al 63,9 % del voto a candidaturas, 8,1 puntos más, frente a los 6,2 que sube en el conjunto de España. Solo en Melilla crece más.
Por qué un PP que no pierde votos pierde un escaño
La explicación está en el tamaño de las circunscripciones. Castilla y León reparte 31 diputados entre nueve provincias, a una media de 3,4 por provincia, según el Real Decreto 806/2026 de convocatoria. Soria elige dos. Ávila, Palencia, Segovia y Zamora, tres. Burgos, León y Salamanca, cuatro, y Valladolid, cinco. En distritos tan pequeños la ley D’Hondt que fija el artículo 163 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General deja de ser proporcional en la práctica y se convierte en una sucesión de umbrales. El politólogo Arend Lijphart propuso una aproximación que sigue siendo útil para leerlos. El umbral efectivo de un distrito ronda el 75 % dividido por el número de escaños más uno. Sale un 25 % en Soria, un 18,75 % en las provincias de tres, un 15 % en las de cuatro y un 12,5 % en Valladolid.
Vox llegó a 2023 por debajo de casi todos esos listones, con entre el 9,9 % de Soria y el 15,5 % de Ávila, y por eso solo entró en la provincia más grande. La proyección le da ahora entre el 17,2 % de Soria y el 23,1 % de Ávila, justo en la franja donde los umbrales empiezan a ceder. En las provincias de cuatro escaños ya los ha cruzado. En Burgos y en León entraría a costa del segundo diputado del PSOE, cuyo segundo cociente se queda en 29.614 y 39.148 votos, por debajo de los 38.105 y 50.711 de Vox. En Salamanca lo haría a costa del tercero del PP, porque con 91.866 votos el cociente del PP entre tres, 30.622, queda por debajo de los 41.863 de Vox. Así es como un PP que mantiene su voto en Salamanca, 91.866 papeletas frente a 93.318 en 2023, pierde un diputado habiendo perdido solo 1.452 votos.
En las provincias de tres el mecanismo es todavía más simple y explica la segunda mitad de la historia. Con el PP primero y el PSOE segundo, el tercer escaño se lo disputan el segundo cociente del PP, que es la mitad de su voto, y el primero de Vox. Si Vox supera la mitad de los votos del PP, el escaño es suyo. Es la regla que Capitol ya describió para Huesca y para Ávila, y en Castilla y León se repite en cuatro provincias a la vez.

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| Cifra | |
|---|---|
| Valladolid (5) | 55,1 |
| León (4) | 50,1 |
| Ávila (3) | 49,4 |
| Segovia (3) | 46,1 |
| Salamanca (4) | 45,6 |
| Burgos (4) | 45,2 |
| Zamora (3) | 43,3 |
| Palencia (3) | 41,2 |
| Soria (2) | 37,4 |
Hoy Vox no cruza la línea en ninguna de las cuatro, pero se ha acercado mucho desde 2023. En Ávila tiene 49,4 votos por cada 100 del PP, cuando hace tres años tenía 35,6. En Segovia pasa de 31,4 a 46,1, en Zamora de 29,6 a 43,3 y en Palencia de 30,7 a 41,2. Traducido a votos, a Vox le faltan 274 en Ávila, 1.545 en Segovia, 3.110 en Zamora y 3.760 en Palencia para empatar con el segundo cociente del PP, si el PP no pierde ninguno. Suman 8.689.
Pero ese no es el escenario más probable, porque los votos que necesita Vox en estas provincias son sobre todo votos del PP. Cada votante que cambia de papeleta suma uno a Vox y le resta medio al cociente que defiende el PP, así que el trasvase necesario es un tercio menor. Harían falta 183 votantes en Ávila, 1.030 en Segovia, 2.073 en Zamora y 2.507 en Palencia, 5.793 en total. Son 34 de cada 1.000 votantes que la proyección atribuye al PP en esas cuatro provincias. Con ese movimiento el PP bajaría de 17 a 13 diputados en la comunidad y Vox subiría de 4 a 8. La suma de la derecha seguiría en 21.
Dónde se juega la frontera entre bloques
Ese es el rasgo que distingue a Castilla y León de las otras comunidades que Capitol ha analizado esta semana. En la Comunitat Valenciana, tres de los cuatro escaños más cercanos a cambiar de manos los persigue la izquierda. Aquí, de los seis más ajustados, cuatro son disputas entre PP y Vox. Los otros dos sí cruzan la frontera entre bloques.

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| votos | |
|---|---|
| Ávila. Vox frente a PP | 274 votos |
| Segovia. Vox frente a PP | 1.545 votos |
| Valladolid. PP frente a PSOE | 2.713 votos |
| Zamora. Vox frente a PP | 3.110 votos |
| Palencia. Vox frente a PP | 3.760 votos |
| Soria. Vox frente a PSOE | 5.727 votos |
El primero está en Valladolid, la única provincia de cinco. La proyección reparte dos escaños al PP, dos al PSOE y uno a Vox, el mismo resultado que en 2023, pero el quinto es del PSOE por muy poco. Su segundo cociente es de 43.475 votos y el tercero del PP, de 42.571. Al PP le faltan 2.713 votos para darle la vuelta. Es el escaño más ajustado que el PSOE defiende frente al PP en toda la comunidad, y lo defiende con una ventaja que equivale a menos del 1 % de los votos válidos de la provincia. El segundo está en Soria, que elige dos diputados y en 2023 dio uno al PP y otro al PSOE. A Vox le faltarían 5.727 votos para quitarle al PSOE el suyo, una distancia mayor pero no imposible en una provincia de 41.843 votos proyectados.
La simetría ayuda a entender lo que está en juego para cada partido. El PSOE no tiene en la comunidad ningún escaño que ganar a tiro, porque el más cercano, el segundo de Segovia, está a 16.515 votos. Solo puede defender lo que le queda. Para el PP, el riesgo y la oportunidad no están en el mismo sitio. Puede ganar un diputado en Valladolid a costa del PSOE y, a la vez, perder hasta cuatro en las provincias pequeñas a costa de Vox. Para Vox, en cambio, todo lo que está cerca es crecimiento. Por eso la campaña en Castilla y León tiene un incentivo poco habitual para los dos partidos de la derecha, el de disputarse el mismo votante en Ávila o en Segovia mientras gobiernan juntos la Junta, donde Carlos Pollán, de Vox, es el vicepresidente primero de Alfonso Fernández Mañueco.
Las listas reflejan esa competencia. Vox presentó este miércoles a sus nueve cabezas de lista al Congreso en la comunidad y solo repiten dos de los de 2023, Pablo Sáez Alonso-Muñumer en Valladolid y Pablo Calvo Liste en León. En Ávila, la provincia más ajustada, el partido ha elegido a Samuel Vázquez, su portavoz nacional de Seguridad, Inmigración y Asuntos de Interior. En Segovia irá Gonzalo Babé, en Zamora Miguel Suárez Arca y en Palencia Matías Recio. El PP, según admitieron sus dirigentes, es el último partido en cerrar las suyas en Castilla y León, y Alberto Núñez Feijóo prevé presentarlas el domingo en Salamanca.
Lo que la proyección no ve
Hay dos incertidumbres que pesan más aquí que en casi ninguna otra comunidad. La primera es el tamaño de los márgenes. Las encuestas nacionales que alimentan el agregador no tienen muestra suficiente en provincias de 90.000 votantes, y la proyección deriva el voto de cada una de la media nacional. Un error de un punto en el voto de Vox en Ávila son unos 900 votos, más de tres veces el margen. Leídos con honestidad, los escaños de Ávila y Segovia son hoy empates técnicos, y los de Zamora y Palencia, ventajas del PP que una campaña puede borrar.
La segunda son los partidos provinciales, que las encuestas nacionales no miden. En 2023 la Unión del Pueblo Leonés sacó 22.675 votos en León, el 8,3 %, y 526 en Zamora. Soria ¡Ya! obtuvo 9.697 votos, el 19,2 % de su provincia, y Por Ávila, 7.362. Entre todos sumaron 40.260 votos, el 2,8 % de la comunidad, y no eligieron a ningún diputado. Si vuelven a presentarse, sus votantes pesan mucho más que los márgenes. Los 7.362 de Por Ávila equivalen a 27 veces los 274 votos que separan a Vox del PP en esa provincia. Quiénes se presentan se sabrá cuando el BOE publique las candidaturas, el 28 de octubre.
Con esas cautelas, el mapa de Castilla y León es nítido. La comunidad donde el PP retendría más de la mitad de los diputados, 17 de 31 en la proyección, es también la que mejor muestra su dilema en estas elecciones. Su suelo de votos aguanta, pero el reparto de escaños ya no depende solo de él. Depende de cuánto crezca Vox en cuatro provincias que juntas eligen 12 diputados. Si Vox se queda donde está, el PP mantiene 17. Si gana tres o cuatro puntos más en Zamora y Palencia, y bastante menos en Ávila y Segovia, el resultado de la derecha en la comunidad será el mismo, pero el PP llegará al Congreso con cuatro diputados menos y Vox con el doble. Las páginas de Segovia, Zamora, Palencia y Valladolid se actualizan cada día con la proyección.


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