El único escaño que cambia de manos en España con la media de 25 encuestas del 23 de octubre de 2026 está en Sevilla. El duodécimo pasa de Vox a Adelante Andalucía por 2.834 votos según el D’Hondt de Capitol, aunque con 14 de esas 25 encuestas, una a una, Vox sacaría su tercer diputado.
- Con la proyección del 23/10, Sevilla reparte sus 12 escaños así. PSOE 4, PP 4, Vox 2, Frente Amplio 1 y Adelante Andalucía 1.
- Frente Amplio (73.625 votos) y Adelante (73.157) están separados por 468 votos y Vox necesitaría 8.501 más para sacar a uno de los dos.
- En las autonómicas del 17 de mayo Adelante fue tercera en Sevilla con 134.654 votos, por delante de Vox. La proyección para el 29-N le deja 73.157.

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| Cifra | |
|---|---|
| PP · 3.er escaño | 100.901 |
| PSOE · 4.º escaño | 82.978 |
| PP · 4.º escaño | 75.676 |
| Frente Amplio · 1.er escaño | 73.625 |
| Adelante Andalucía · 1.er escaño | 73.157 |
| Vox · 3.er escaño | 70.323 |
| PSOE · 5.º escaño | 66.382 |
Sevilla elige el 29 de noviembre los mismos 12 diputados que en 2023, según el Real Decreto 806/2026 de convocatoria. Es una de las circunscripciones grandes del mapa y, por eso mismo, una de las pocas donde un partido con el 7 % de los votos puede llevarse un diputado. Con la media de Capitol del 23 de octubre, que reúne 25 encuestas publicadas en los últimos 28 días, la proyección provincial le da al PSOE 331.910 votos, al PP 302.702, a Vox 210.970, al Frente Amplio 73.625, a Adelante Andalucía 73.157, a Podemos 36.004 y a Se Acabó La Fiesta 25.694.
Ese reparto es el que ha movido el marcador nacional. Hasta el 22 de octubre el último escaño sevillano era el tercero de Vox, que superaba a Adelante por 1.499 votos. Hoy el orden se invierte, y es el único escaño que cambia de partido entre la proyección de ayer y la de hoy en las 52 circunscripciones. Vox baja de 67 a 66 diputados en la estimación nacional y la suma de PP y Vox, de 199 a 198. Un solo cociente en una sola provincia explica todo el movimiento del día.
Dos escaños para tres candidaturas
La ley D’Hondt divide los votos de cada candidatura entre uno, dos, tres y así sucesivamente, y reparte los escaños a los cocientes más altos. En Sevilla los diez primeros están claros. El PSOE y el PP llegan a su cuarto diputado con 82.978 y 75.676 votos por escaño y Vox asegura el segundo con 105.485. La pelea está en los dos últimos puestos, y en ella hay tres aspirantes para dos sillas. El Frente Amplio entra undécimo con 73.625 votos, Adelante duodécima con 73.157 y el tercer cociente de Vox se queda fuera con 70.323, que es su voto dividido entre tres.
Esa división por tres es la clave de por qué el margen parece pequeño y no lo es tanto. Adelante perdería el escaño si se dejara 2.834 votos, el 3,9 % de los que le asigna la proyección. Vox, en cambio, necesitaría 8.501 votos más, un 4,0 % de los suyos, porque cada voto nuevo solo sube su tercer cociente en un tercio. Si los votos pasaran directamente de una lista a la otra, bastarían 2.126. Y como el Frente Amplio y Adelante están separados por 468 votos, el que perdería el sitio si Vox crece sería, a día de hoy, Adelante, aunque una décima de diferencia entre las dos listas de la izquierda alternativa cambiaría la víctima.
El mecanismo explica también lo que no ocurre. En Andalucía, como contó Capitol en su análisis de los 60 escaños andaluces, la izquierda a la izquierda del PSOE pierde diputados por ir en tres listas. En Sevilla no. Si el Frente Amplio, Adelante y Podemos sumaran sus 182.786 votos en una sola candidatura, sacarían dos escaños, los mismos que tienen hoy por separado. Ni siquiera la unión del Frente Amplio con Podemos cambiaría nada. Los 36.004 votos de Podemos superan la barrera legal del 3 %, que en la proyección de Sevilla equivale a unos 31.600 votos según el artículo 163 de la ley electoral, pero no eligen a nadie ni sumados ni sueltos. La división, aquí, no se paga en escaños. Lo que decide el duodécimo es el tamaño de Vox.

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| encuestas | |
|---|---|
| Adelante Andalucía, 1 escaño | 21 encuestas |
| Vox, 3.er escaño | 14 encuestas |
| Frente Amplio, 1 escaño | 14 encuestas |
| Frente Amplio y Adelante a la vez | 11 encuestas |
Lo que dicen las encuestas una a una
Una media suaviza las diferencias entre encuestadoras, y en un escaño decidido por menos de un 4 % de los votos de un partido esas diferencias importan. Capitol ha repetido el cálculo con cada una de las 25 encuestas de la ventana. El método toma la desviación de cada sondeo sobre la media simple de los 25 para cada partido y la aplica a la proyección de Sevilla antes de volver a repartir con D’Hondt. No es una encuesta sevillana, porque ninguna cifra procede de entrevistas hechas solo en la provincia, sino una prueba de sensibilidad. Dice cuánto depende el escaño de qué encuestadora acierte.
El resultado es un empate técnico disfrazado de ventaja. Vox gana el tercer escaño de Sevilla en 14 de las 25 encuestas. Adelante obtiene diputado en 21 y el Frente Amplio en 14, y solo 11 encuestas dan escaño a las dos listas a la vez, que es lo que dice la media. Cuando Vox se lleva el tercero, quien lo paga casi siempre es el Frente Amplio, que se queda fuera en 9 de esos 14 casos. Adelante lo pierde en los tres sondeos de Sigma Dos, el PP en uno de GESOP y las dos listas de la izquierda alternativa a la vez en el de Data10, el único que da cinco diputados al PP.
Hay una salvedad que el lector debe tener presente. Adelante Andalucía aparece con cifra propia en solo 11 de las 25 encuestas, porque la mayoría de las casas no la pregunta por separado en un sondeo nacional. En las otras 14 su voto se mantiene en el valor de la proyección. Con una estimación nacional del 0,90 %, en un sondeo de 1.000 entrevistas el partido se mide con las respuestas de unas nueve personas, y su escaño es el dato más frágil de toda la proyección.
La serie de los últimos días lo confirma. El 19 de octubre la proyección ya daba escaño a Adelante, entre el 20 y el 22 se lo daba a Vox y el 23 vuelve a Adelante. En cinco días el cociente decisivo de Vox se ha movido entre 70.070 y 71.575 votos, y el voto de Adelante entre 68.571 y 75.334. Son oscilaciones de unos pocos miles de votos en una provincia que el 17 de mayo tenía 1.555.621 electores.

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| Autonómicas 17-M 2026 | Proyección 29-N (23/10) | |
|---|---|---|
| PP | 411.730 votos | 302.702 votos |
| PSOE | 250.448 votos | 331.910 votos |
| Vox | 112.691 votos | 210.970 votos |
| Adelante Andalucía | 134.654 votos | 73.157 votos |
Mayo no es noviembre
La cifra más llamativa no está en las encuestas sino en las urnas de hace cinco meses. En las elecciones al Parlamento de Andalucía del 17 de mayo de 2026, Adelante Andalucía fue la tercera fuerza en la provincia de Sevilla con 134.654 votos, el 12,9 % de los válidos, por delante de Vox, que tuvo 112.691, según los resultados oficiales proclamados por la Junta Electoral de Andalucía el 2 de junio. La proyección para el 29-N invierte el orden. Vox casi duplica su voto, hasta 210.970, y Adelante pierde casi la mitad, hasta 73.157.
La sociología electoral llama a esto voto dual, y Andalucía es uno de sus ejemplos clásicos. Una parte del electorado no vota lo mismo cuando elige al presidente de la Junta que cuando elige al del Gobierno. El PSOE lo ilustra en la misma provincia, con 250.448 votos el 17 de mayo y 331.910 en la proyección. En unas generales la pregunta que se hace el votante es quién gobierna España, y eso favorece a los partidos que pueden formar Gobierno o decidirlo. Un partido que solo se presenta en Andalucía compite peor en ese terreno, y los partidos de ámbito estatal recuperan en las generales parte del voto que en las autonómicas se fue a otra papeleta o se quedó en casa.
La pregunta que nadie puede responder todavía es cuánto de aquel voto de mayo conservará Adelante. La proyección supone que su peso en Sevilla sigue la media nacional del partido, y ese supuesto es razonable pero no es una medición. Entre mayo y la proyección de noviembre Adelante se deja 61.497 votos, y le bastaría recuperar 2.834 de ellos para doblar su colchón frente a Vox. Si su candidatura no consigue presentarse como útil en unas generales, el sitio volvería a Vox sin que el resto del mapa se moviera.
La historia reciente de la provincia da contexto a la magnitud del cambio. En las generales de 2023 Sevilla repartió cinco diputados al PSOE, cuatro al PP, dos a Sumar y uno a Vox, que se quedó a unos 7.700 votos del segundo, según la resolución de la Junta Electoral Central con los resultados oficiales. Adelante Andalucía solo se presentó entonces en Cádiz, donde sacó 9.191 votos. En noviembre de 2019 Vox había logrado dos escaños en Sevilla con 188.813 votos. La proyección de hoy lo sitúa por encima de aquella cifra y a las puertas de un tercero, mientras el PSOE perdería el quinto escaño que mantuvo en 2019 y 2023. El detalle de aquellas votaciones está en la ficha de Capitol con los resultados de 2023 en Sevilla.
Lo que conviene vigilar en las próximas semanas cabe en tres hechos con fecha. El 28 de octubre el BOE publicará las candidaturas presentadas, y solo entonces se sabrá con certeza qué listas compiten en Sevilla y con qué nombre. Después vendrán las primeras encuestas con muestra andaluza suficiente, que dirán si Adelante conserva fuera de las autonómicas algo más que el 0,90 % nacional que hoy le atribuye la media. Y el voto de Se Acabó La Fiesta, 25.694 en la proyección y por debajo del 3 %, es un depósito del que Vox podría sacar los 8.501 votos que le faltan si una parte vuelve a su papeleta.
El escaño número 12 de Sevilla no decide por sí solo quién gobierna, pero sí marca la diferencia entre 198 y 199 diputados para PP y Vox. Quien quiera comprobar cómo cambia con unos pocos votos puede hacerlo en la guía de Sevilla para el 29-N y en el simulador de pactos de Capitol, y comparar el caso con el de Almería, donde el último escaño se decide entre el PP y el PSOE.


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