ERC, el partido republicano e independentista de izquierdas que encabeza Gabriel Rufián, tiene el 2,25 % del voto en la media de encuestas de Capitol del 30 de octubre y nueve escaños, dos más que en 2023. Crece en las cuatro provincias catalanas y uno de cada siete de sus votantes viene del PSOE.
- La proyección provincial de Capitol da a ERC seis diputados en Barcelona y uno en Girona, Lleida y Tarragona. En 2023 sacó cuatro, uno, uno y uno.
- El sexto escaño de Barcelona es el último que se reparte en la provincia y ERC lo perdería ante el PSC con 7.691 votos menos. En Girona le bastarían 880 votos más para sumar un segundo diputado.
- En los barómetros del CIS de octubre y noviembre de 2025, el 13,9 % de quienes pensaban votar a ERC había votado al PSOE en 2023, y tantos preferían a Pedro Sánchez como presidente (32,1 %) como a Rufián (31,6 %).

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| Cifra | |
|---|---|
| 1977 | 1 |
| 1979 | 1 |
| 1982 | 1 |
| 1986 | 0 |
| 1989 | 0 |
| 1993 | 1 |
| 1996 | 1 |
| 2000 | 1 |
| 2004 | 8 |
| 2008 | 3 |
| 2011 | 3 |
| 2015 | 9 |
| 2016 | 9 |
| abr. 2019 | 15 |
| nov. 2019 | 13 |
| 2023 | 7 |
| 29-N proy. | 9 |
Esquerra Republicana de Catalunya es el partido más antiguo de los que se presentan el 29 de noviembre. Nació en 1931, gobernó la Generalitat durante la República con Francesc Macià y Lluís Companys y volvió al Congreso en 1977 con un único diputado, Heribert Barrera. Hoy se define como republicano, independentista y de izquierdas, y sus votantes lo confirman en la escala ideológica del CIS, donde se colocan en el 2,52 (1 es extrema izquierda y 10 extrema derecha), a la izquierda de los del PSOE (3,08) y casi a la par que los de Sumar (2,48), según los microdatos de los barómetros 3524 y 3530, ponderados por Capitol. Ocho de cada diez se ubican entre el 1 y el 3. Junts, el otro gran partido independentista, tiene a sus votantes en el 5,32, en pleno centro.
Esa doble identidad explica su trayectoria en las generales, que es la de un partido con un suelo bajo y un techo muy alto. Pasó dos décadas con uno o ningún diputado, saltó a ocho en 2004, cayó a tres en 2008 y 2011, se instaló en nueve en 2015 y 2016 y llegó a quince en abril de 2019, en plena resaca del 1 de octubre, con el 24,6 % del voto en Cataluña. En 2023 se quedó en siete, con 466.020 votos y el 1,89 % del total de España, según el Ministerio del Interior. Cuando la cuestión territorial ocupa el centro del debate, ERC crece. Cuando la elección se plantea como un duelo entre PSOE y PP, el voto útil se lo lleva el PSC.
De dónde salen los dos escaños que gana
La media de encuestas de Capitol, que el 30 de octubre promedia 24 sondeos de los últimos 28 días, deja a ERC en el 2,25 %. Diecinueve de esas encuestas publican su dato y el abanico va del 1,8 % de NC Report al 3,0 % del CIS, con estimaciones de escaños entre seis y medio y diez. La tendencia es nítida en la base de 577 sondeos que recoge el agregador de encuestas de Capitol. ERC rondó el 1,7 % durante todo 2024 y la primera mitad de 2025, empezó a subir a finales de ese año y promedia el 2,25 % en los 21 sondeos de octubre, su mejor mes desde las últimas generales.
Repartida provincia a provincia con la ley D’Hondt, esa media da a ERC 555.571 votos, el 18,3 % del voto a candidaturas en Cataluña, frente al 13,3 % de 2023. El salto es parecido en las cuatro circunscripciones. En Barcelona pasa del 12,4 % al 17,2 %, en Girona del 14,9 % al 21,3 %, en Lleida del 18,8 % al 25,2 % y en Tarragona del 15,2 % al 20,1 %. En Lleida casi empata con el PSC, que la proyección deja en el 25,7 %, y en Girona se queda a 290 votos de Junts por el segundo puesto. Los dos escaños nuevos salen de Barcelona, donde ERC pasa de cuatro a seis diputados mientras los Comuns, que en 2023 sacaron cinco dentro de Sumar, bajan a tres.
Que ERC suba donde bajan los Comuns sugiere un trasvase dentro de la izquierda catalana, pero el CIS dibuja un cuadro más variado. Entre los 133 entrevistados que decían que votarían a ERC en los barómetros de octubre y noviembre de 2025, la mitad (52,3 %) ya la había votado en 2023. El resto llega sobre todo del PSOE (13,9 %), de la abstención (12,1 %), de Sumar (7,2 %) y de Junts (6,0 %). Es una muestra pequeña, con un margen de error de unos ocho puntos, y el recuerdo de voto que mide el CIS tiende a parecerse más al voto actual que al real, así que estas cifras indican una dirección y no una magnitud exacta. La dirección, en cualquier caso, es clara. ERC crece hacia el electorado socialista.

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| % | |
|---|---|
| Votó a ERC | 52,3 % |
| Votó al PSOE (PSC) | 13,9 % |
| No votó | 12,1 % |
| Votó a Sumar | 7,2 % |
| Votó a Junts | 6,0 % |
| Otros, nulo o no recuerda | 8,5 % |
El mismo barómetro deja otro dato que ayuda a entender ese electorado. Preguntados por quién preferían como presidente del Gobierno, los votantes de ERC se repartían casi a partes iguales entre Pedro Sánchez (32,1 %) y Gabriel Rufián (31,6 %). Su segunda opción de voto es el PSOE (28,5 %), muy por delante de Sumar (13,5 %), Junts (12,0 %) y Podemos (10,5 %). Para una parte de sus votantes, ERC no es una alternativa al Gobierno de Sánchez sino su socio exigente, el partido que facilitó con su abstención la investidura de 2020, la votó en 2023 y en Cataluña dio sus votos a la de Salvador Illa en 2024.
Ese es también el riesgo. El votante que duda entre ERC y el PSC es el que más se movió en 2023, cuando ERC cayó de trece a siete diputados, el PSC ganó en las cuatro provincias catalanas y la campaña se leyó como un todo o nada entre Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Rufián lo sabe y en esta precampaña ha pedido una movilización masiva contra PP y Vox, según declaró el 27 de octubre en una entrevista televisiva junto a Irene Montero, en la que ambos reclamaron una bajada del 40 % de los alquileres. La vivienda es, con diferencia, el primer problema de España para los votantes de ERC en el CIS (25,6 %), por delante de los extremismos (10,9 %).
Nueve escaños que se juegan en cuatro márgenes
La cifra de nueve es más frágil de lo que parece. Con la proyección del 30 de octubre, el sexto diputado de ERC en Barcelona es el último de los 32 que reparte la provincia. Su cociente (65.294 votos) supera por apenas 1.282 al del duodécimo del PSC (64.012), así que si ERC perdiera 7.691 votos, el 0,34 % del voto a candidaturas en Barcelona, ese escaño pasaría a los socialistas. En la lista que la Junta Electoral Provincial publicó en el BOE del 28 de octubre, el puesto seis es de Alejandra Sandoval Villalobos, independiente, y el doce del PSC, de Pilar Díaz Romero.
El mismo cálculo, hecho con el especial del 29-N y nuestro D’Hondt sobre la proyección, muestra que el margen al alza es mayor que el riesgo a la baja. En Girona, el sexto escaño es hoy del PP, con 29.043 votos, y se lo disputan dos rivales a la vez. Junts lo ganaría con 590 votos más y ERC, con 880, para su número dos, Albert Ferràndez Machado. En Lleida, a ERC le faltan 4.198 votos para el segundo escaño, que saldría del único del PP. En Tarragona necesita 6.433 para el segundo, que en ese caso perdería Junts.

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| votos | |
|---|---|
| Barcelona, perder el 6.º escaño | 7.691 votos |
| Girona, ganar el 2.º escaño | 880 votos |
| Lleida, ganar el 2.º escaño | 4.198 votos |
| Tarragona, ganar el 2.º escaño | 6.433 votos |
Si las tres subidas se dieran a la vez, ERC llegaría a doce diputados con 11.511 votos más, el 2 % de los que ya le da la proyección. Si se diera la bajada en Barcelona, se quedaría en ocho. Ninguno de los dos extremos es un pronóstico. Las encuestas que el agregador promedia no tienen muestras provinciales capaces de medir diferencias tan pequeñas, y por eso el número de diputados de ERC es una de las cifras más inciertas de toda la proyección catalana, como ya vimos en el análisis de los 48 escaños de Cataluña.
La historia ofrece un aviso en cada dirección. En 2004 ERC pasó de uno a ocho diputados en una sola elección, con Josep-Lluís Carod-Rovira de candidato, y cuatro años después perdió cinco. En abril de 2019 sumó quince y en 2023 se quedó en siete. Son oscilaciones de partido bisagra, y significan que su resultado depende menos de su suelo que de cómo se plantee la campaña en Cataluña.
Las listas, el Senado y el grupo propio
ERC solo presenta candidaturas al Congreso en Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. Según el BOE del 28 de octubre, Rufián encabeza la lista de Barcelona, con Mireia Ingla Mas de número dos, y Oriol Junqueras, presidente del partido, ocupa el puesto 31 de 32, un lugar simbólico desde el que no saldría elegido. Junqueras vuelve a ser elegible porque el Tribunal Supremo le aplicó la amnistía a la malversación el 20 de octubre, como contamos en este explicador. Teresa Jordà Roura encabeza la lista de Girona, Inés Granollers i Cunillera la de Lleida y Norma Pujol Farré la de Tarragona.
Al Senado no va sola. En las cuatro provincias catalanas presenta la coalición ERC-EH Bildu, y en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra figura la marca inversa, EH Bildu-ERC. Para el Congreso, en cambio, cada partido va con sus siglas. En Barcelona la encabeza Francesc-Marc Álvaro i Vidal.
Con nueve diputados y más del 17 % en cada una de sus cuatro provincias, ERC cumple con holgura los requisitos para tener grupo propio en el Congreso que fija el artículo 23 del Reglamento, reformado en julio, y que explicamos en la pieza sobre el grupo propio tras el 29-N. El grupo le da portavoz en la Junta de Portavoces, tiempo propio en cada debate y subvención.
Lo que esos nueve escaños no cambian, con la media de hoy, es la aritmética de la investidura. PP y Vox suman 198 diputados, por encima de los 176 de la mayoría absoluta, y los partidos que apoyaron a Sánchez en 2023 quedan lejos de esa cifra aunque ERC llegara a doce, como puede comprobarse en el simulador de pactos de Capitol. El peso de ERC se mediría en otro escenario, si la suma de la derecha bajara de 176 y el Congreso volviera a depender de los partidos catalanes y vascos, como en 2019 y 2023.
Hasta el 29 de noviembre hay tres fechas que vigilar. El 2 de noviembre se proclaman las candidaturas y quedará cerrada la papeleta de ERC en las cuatro provincias. El 13 empieza la campaña, en la que se verá si Rufián consigue retener a los votantes que hoy dudan entre él y Sánchez. Y el 23 es el último día en que se pueden publicar encuestas. Hasta entonces, cada sondeo nuevo puede mover el sexto escaño de Barcelona y el segundo de Girona, los dos que deciden si ERC se queda en ocho, en nueve o en diez.
¿Crees que ERC retendrá a los votantes que llegan del PSOE o que el voto útil los devolverá al PSC en campaña? Cuéntanoslo, tu respuesta pesa en lo que analizamos.


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