El CIS no llama a nadie por su nombre. Marca teléfonos móviles y fijos elegidos al azar y entrevista a quien encaja en sus cuotas de sexo y edad. Así hizo 5.025 entrevistas para su barómetro de octubre de 2026, del 1 al 6 de octubre y el 85,7 % a móviles, y contestar es voluntario por ley.
- El barómetro de octubre (estudio 3582) tuvo 5.025 entrevistas, cuando los de 2025 y del resto de 2026 rondaron las 4.000 (4.027 en el de noviembre de 2025), según las fichas técnicas del CIS.
- Cada comunidad tiene al menos 125 entrevistas, y por eso al ponderar una entrevista hecha en La Rioja cuenta 0,29 y una de Castilla-La Mancha cuenta 1,28.
- En los nueve barómetros de 2026 el CIS pone al PSOE por delante del PP, por entre 4,2 y 12,8 puntos, mientras la media simple de las demás casas en las mismas semanas da ventaja al PP, de entre 3,5 y 6,7 puntos, según el cálculo de Capitol.

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| Barómetro del CIS | Media de las demás casas | |
|---|---|---|
| Ene | 8,7 p. | −5,5 p. |
| Feb | 9,7 p. | −6,0 p. |
| Mar | 8,5 p. | −3,5 p. |
| Abr | 12,8 p. | −4,6 p. |
| May | 11,3 p. | −6,7 p. |
| Jun | 4,2 p. | −6,6 p. |
| Jul | 7,9 p. | −6,0 p. |
| Sep | 5,5 p. | −6,1 p. |
| Oct | 11,8 p. | −5,8 p. |
La pregunta llega cada mes a miles de teléfonos y casi siempre con la misma sorpresa al otro lado. ¿Por qué a mí? La respuesta corta es que no hay un porqué. El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no trabaja con el censo electoral ni con listas de afiliados, y su ficha técnica describe el procedimiento con una sola frase, la «selección aleatoria de teléfonos fijos y móviles». El número sale de un sorteo. Lo que decide si la llamada acaba en entrevista es lo que viene después.
Después vienen las cuotas. El CIS reparte la muestra en estratos que cruzan las 17 comunidades y las dos ciudades autónomas con siete tamaños de municipio, desde los pueblos de 2.000 habitantes o menos hasta las ciudades de más de un millón, y dentro de cada estrato fija cuántos hombres y mujeres de cada edad necesita. Si la cuota de su grupo ya está llena, la conversación termina en el saludo. En octubre las 5.025 entrevistas tocaron 1.370 municipios de las 50 provincias, según la metodología y la ficha del estudio, y se hicieron con un cuestionario asistido por ordenador.
El teléfono fijo pierde terreno de un barómetro a otro. En noviembre de 2025 (estudio 3530) suponía el 17,2 % de las llamadas y en octubre de 2026 el 14,3 %. En el preelectoral de 2023, el estudio 3411, el 73,8 % de las 29.201 entrevistas se hizo a móviles, como explicó Capitol al repasar por qué fallan las encuestas aunque pregunten a miles de personas. Es el camino que ha seguido toda la demoscopia, porque el fijo deja fuera a los hogares más jóvenes y sobrerrepresenta a los mayores.
¿Es obligatorio contestar al CIS?
No. La Ley 39/1995 de organización del CIS fija en su artículo 5 la «voluntariedad de las respuestas, en especial cuando se inquiera acerca de cuestiones de tipo étnico, político, religioso o ideológico». Colgar no tiene consecuencia alguna, y tampoco la tiene contestar solo una parte. El mismo artículo obliga al entrevistador a decir qué organismo hace el estudio y para qué, y a explicar las garantías de identidad e intimidad, de modo que quien dude puede pedirlo antes de empezar. El artículo 6 añade que las encuestas que entran en el banco de datos del CIS no contendrán en ningún caso datos que permitan identificar a nadie. Por eso los microdatos que cualquiera puede descargar, y que Capitol usa en sus análisis, dicen la edad, la comunidad y el recuerdo de voto de cada entrevistado, pero no quién es.
La ley tiene también una cláusula pensada para los datos electorales. El artículo 7 obliga al CIS a enviar a las Cortes un avance de la intención de voto y de la valoración de partidos y líderes en un plazo de quince días desde que termina el trabajo de campo. Ese plazo explica la rapidez con que se conocen los barómetros, mientras que para los microdatos completos el artículo 6 da hasta tres meses.
Las probabilidades de que suene el teléfono tampoco son iguales en todo el país. El CIS parte de un reparto proporcional a la población, pero lo corrige para que ninguna comunidad baje de 125 entrevistas, y de 20 en Ceuta y en Melilla. Con un reparto proporcional puro, La Rioja apenas tendría una treintena y no se podría decir nada de ella. A cambio, sus vecinos están sobrerrepresentados, y al juntar la muestra el CIS aplica un coeficiente de ponderación que devuelve a cada comunidad su peso real.

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| Cifra | |
|---|---|
| La Rioja | 0,29 |
| Melilla | 0,34 |
| Cantabria | 0,48 |
| Navarra | 0,50 |
| Ceuta | 0,59 |
| País Vasco | 0,89 |
| Madrid | 0,89 |
| Baleares | 0,90 |
| Asturias | 0,98 |
| Galicia | 1,00 |
| Cataluña | 1,03 |
| Extremadura | 1,03 |
| C. Valenciana | 1,05 |
| Castilla y León | 1,09 |
| Murcia | 1,10 |
| Canarias | 1,13 |
| Andalucía | 1,16 |
| Aragón | 1,28 |
| Castilla-La Mancha | 1,28 |
Los coeficientes de la ficha de octubre muestran el tamaño de esa corrección. Una entrevista hecha en La Rioja (114 realizadas) cuenta 0,29, lo que equivale a decir que la comunidad tiene en la muestra unas tres veces y media las entrevistas que le corresponderían por población. Melilla cuenta 0,34, Cantabria 0,48 y Navarra 0,50. En el otro extremo, cada entrevista de Castilla-La Mancha o de Aragón cuenta 1,28 y una de Andalucía 1,16. La consecuencia práctica es que el margen de error de cada comunidad es muy distinto. La ficha da ±1,4 puntos para el conjunto de España, ±3,5 para Andalucía y ±9,4 para La Rioja, de modo que un dato riojano de un barómetro sirve para poco por sí solo.
Por qué el CIS no se parece a las demás encuestas
La llamada al azar es la parte que el CIS comparte con casi todas las casas. La diferencia está en quién acaba contestando y en lo que se hace con sus respuestas. En octubre, el 25,3 % de los entrevistados dijo que votaría al PSOE y el 14,7 % al PP, con un 17,3 % que no sabía todavía. Sobre esa base el CIS estimó al PSOE en el 34,0 % del voto válido y al PP en el 22,2 %, casi doce puntos de distancia. La media de encuestas de Capitol del 30 de octubre dice lo contrario, con el PP en el 31,5 % y el PSOE en el 26,9 %.
El primer gráfico muestra que no es un mes raro. Capitol ha comparado cada barómetro de 2026 con las estimaciones de las demás casas cuyo trabajo de campo terminó en los catorce días anteriores o posteriores al del CIS, con su media simple y sin ningún ajuste. En los nueve casos el CIS da ventaja al PSOE y el resto, de media, al PP. La distancia entre una y otra lectura va de unos once puntos en junio a dieciocho en mayo, una separación demasiado constante para atribuirla al azar del muestreo.
Hay dos explicaciones que se suman. La primera es la muestra. Entre los entrevistados de octubre que recuerdan su voto de 2023, 1.611 dicen que votaron al PSOE y 823 al PP, casi dos a uno, cuando en el resultado oficial publicado en el BOE el PP sacó 339.119 votos más que el PSOE. Es el sesgo de recuerdo que Capitol analizó en qué es el recuerdo de voto y por qué se pondera, y puede deberse a que contestan más los votantes de un partido o a que la memoria se ajusta al ánimo de hoy. La segunda es el modelo. Las casas privadas suelen corregir la muestra con ese recuerdo y el CIS no lo hace de esa forma, sino con un modelo propio que combina decenas de variables y que Capitol explicó en por qué el CIS da al PSOE un 34 %.
Nada de esto dice por sí solo quién acertará. En la preelectoral de 2023 el CIS estimó al PP en el 31,4 % y al PSOE en el 31,2 % y las urnas no confirmaron el empate. Capitol ya comparó sus cuatro últimos preelectorales con los resultados oficiales y midió cuánto se desvió cada uno. Pero ese margen tampoco protege a las demás casas, que trabajan con muestras más pequeñas y con decisiones de ponderación que no siempre publican. Lo que sí se puede afirmar es que el CIS y el resto miden con instrumentos distintos, y que mezclarlos sin más produce una cifra que no describe ni lo uno ni lo otro.
Qué es el preelectoral y cuándo puede salir
El preelectoral es la gran encuesta que el CIS hace antes de cada elección general, con una muestra mucho mayor que la de un barómetro para poder dar resultados por comunidad y por provincia. La ley no le fija fecha. El único límite es el de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, cuyo artículo 69.7 prohíbe publicar sondeos en los cinco días anteriores a la votación, así que, con las elecciones el 29 de noviembre, el último día posible es el 23. La campaña empieza el 13 de noviembre, y las candidaturas se proclaman el 2.
Cuando salga, conviene leerlo en tres capas. La ficha técnica primero, con el número de entrevistas, el porcentaje de móviles y las fechas de campo, porque una encuesta hecha antes de la proclamación de candidaturas del 2 de noviembre no habrá preguntado con las listas definitivas. Después la tabla de recuerdo de voto, que dice cuánto se parece la muestra al país que votó en 2023. Y por último la distancia entre el voto directo y la estimación, que es donde trabaja el modelo. Con esas tres piezas a la vista, su cifra se puede poner al lado de la media de encuestas de Capitol sabiendo qué se compara. Y si el teléfono suena antes, la ley deja claro que contestar o no es cosa de cada cual.


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