Rusia había vetado antes el texto de Estados Unidos, que tenía el respaldo de once de los quince miembros y fijaba la autonomía marroquí como única base de negociación.
Estados Unidos votó este viernes en el Consejo de Seguridad de la ONU contra el texto de Rusia que proponía renovar durante un año la Minurso, la misión de Naciones Unidas en el Sáhara Occidental. Moscú había vetado antes la propuesta estadounidense.
El texto ruso, presentado a última hora, obtuvo solo tres votos a favor y once abstenciones, además del rechazo de Washington, por lo que tampoco alcanzó los nueve apoyos necesarios para salir adelante.
Constaba de tres puntos: extender la misión hasta octubre de 2027, solicitar al secretario general informes periódicos ante el Consejo y mantener el asunto en estudio. El representante ruso, Vasili Nebenzia, lo planteó como una prórroga «técnica», sin cambios en el cometido ni en la estructura de la misión.
Nebenzia explicó que había vetado el texto estadounidense porque «la imposición de soluciones unilaterales sin consultas previas y exhaustivas con la otra parte conduce a un callejón sin salida». Defendió también que el Sáhara Occidental debe seguir en la agenda de descolonización de la ONU y criticó que la resolución de Washington suprimiera del nombre de la misión la referencia al referéndum.
Tras la votación del texto ruso, el representante de Estados Unidos, Mike Waltz, sostuvo que la Minurso no ha cumplido su objetivo y que renovarla sin cambios no resolvería el conflicto. «Tras 50 años, el pueblo del Sáhara Occidental merece algo más que otra prórroga de algo que no puede funcionar. Tenemos que intentar algo nuevo», afirmó.
En la votación anterior, el texto estadounidense contaba con el respaldo de once de los quince miembros del Consejo. Rusia votó en contra, y China, Pakistán y Somalia se abstuvieron.
Esa resolución consolidaba la propuesta de autonomía de Marruecos bajo soberanía marroquí como eje de las negociaciones, por considerarla «la solución más viable» y «única base» para seguir conversando. Además, buscaba retirar la referencia al referéndum que figura en el nombre de la misión desde su despliegue en 1991, en el marco de un plan de arreglo que preveía una consulta a la población saharaui que nunca llegó a celebrarse.
Waltz lamentó el veto ruso y criticó que se use «para preservar la letra R de referéndum», una consulta que, según dijo, la ONU lleva décadas sin considerar viable. Aseguró que su país no apoyará un statu quo que condene a los refugiados saharauis a otras cinco décadas en los campamentos de Tinduf, en Argelia.
El diplomático alertó además de la situación humanitaria en esos campamentos y citó informes recientes de la ONU: unos dos de cada tres menores de cinco años sufren anemia, un tercio presenta retraso en el crecimiento y el 90 % no recibe una dieta mínima aceptable.
Pese al veto, Waltz afirmó que Washington seguirá trabajando con el enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y con las partes para lograr una solución negociada. Señaló que habrá que garantizar una reducción ordenada y estable de la presencia de la misión, e insistió en que Estados Unidos sigue apoyando el principio de autodeterminación.
Antes, en Capitol
30 de octubre. Una delegación de Qatar viaja a Teherán tras la carta de Vance al responsable de seguridad iraní. Estados Unidos no descarta una ofensiva contra Irán después de sus elecciones legislativas del 3 de noviembre, mientras Teherán mantiene sus condiciones para negociar.


Comentarios