El pleno municipal aprobó la urbanización con el voto a favor del PSC, ERC y Junts, y la venta de Brisanatura Costabrava S.L. le reportó a Sergi Vélez
Las claves
- En 2018 la empresa taló sin permiso alrededor de 700 pinos en la zona del proyecto.
- Tres recursos presentados por SOS Costa Brava y SOS Palafrugell intentaron bloquear el proyecto.
- En octubre de 2022 el Ayuntamiento de Palafrugell autorizó la obra a favor del PSC.
- El 25 de octubre de 2022 el pleno municipal aprobó el proyecto con voto mayoritario de ERC, Junts, Ciudadanos y PSC.
- Solo En Comú Podem votó en contra de la autorización.
Sergi Vélez, pareja sentimental de la portavoz del PSOE Montserrat Mínguez, proyectó en 2018 una urbanización de lujo con 33 chalés en la cala Aigua Xelida de Palafrugell (Gerona).
Ese mismo año la empresa taló sin permiso municipal alrededor de 700 pinos que cubrían el área del futuro proyecto. Tres recursos presentados por SOS Costa Brava y SOS Palafrugell intentaron bloquear la urbanización por considerarla insostenible.
En octubre de 2022 la sociedad Brisanatura Costabrava SL, administrada por Vélez, recibió la autorización final del Ayuntamiento de Palafrugell para iniciar las obras. La aprobación contó con los votos a favor del PSC, partido al que pertenece Montserrat Mínguez. El 25 de octubre de 2022 el pleno municipal votó a favor del proyecto con el apoyo de ERC, Junts, Ciudadanos y PSC, mientras que En Comú Podem votó en contra.
Tras la votación, el proyecto inicial de 33 chalés se redujo a alrededor de 15 chalés distribuidos en 11 parcelas urbanizables. El Ayuntamiento encargó la construcción de infraestructuras básicas como aceras, agua, electricidad e internet para la zona. Pocos meses después, Vélez vendió Brisanatura Costabrava S.L. a otro inversor inmobiliario, obteniendo una plusvalía de 2,7 millones de euros.
En febrero de 2023 el Registro Mercantil certificó la baja de Vélez como administrador solidario de la firma. Actualmente los chalés se venden por precios que rondan los 2,6 millones de euros, con entregas inmediatas o previstas para principios de 2027.
La tala de los pinos se realizó el 24 de diciembre de 2018 sin licencia municipal, aprovechando la festividad de Nochevieja. El alcalde Josep Piferrer (ERC) describió la acción como “muy osado” por falta de permiso. SOS Costa Brava denunció la tala el 30 de diciembre de 2018 y solicitó la paralización inmediata del área.






