La planta de SAIC Motor, a 5 km del arsenal militar y Navantia, amenaza la seguridad de la OTAN y expone tecnologías clave de la Armada
El Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) han activado una alerta por la instalación en Ferrol (A Coruña) de la primera fábrica europea de vehículos eléctricos de SAIC Motor, matriz china de la marca MG, según revelan El País y El Mundo. La planta, que comenzará a construirse en 2027 y estará operativa antes de 2029, se ubicará a escasos kilómetros del arsenal militar de la Armada y del astillero de Navantia, lo que ha disparado las sospechas de posibles actividades de espionaje industrial y cibernético.
El proyecto ha sido calificado como el mayor proyecto internacional en Galicia en décadas por la consejera de Economía, María Jesús Lorenzana, supondrá una inversión inicial de 200 millones de euros y la creación de 1.000 empleos directos. El Gobierno gallego, que lo ha declarado «proyecto industrial estratégico» para agilizar trámites, confía en que el Consejo de Ministros —requisito obligatorio para inversiones extranjeras— lo apruebe sin objeciones. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha agradecido al Ejecutivo central su colaboración ejemplar para adjudicar el proyecto a Galicia.
La principal preocupación de Defensa y el CNI radica en la proximidad de la fábrica a instalaciones militares sensibles. El arsenal de Ferrol alberga las fragatas F-100 y buques de aprovisionamiento, mientras que Navantia desarrolla tecnologías críticas para la Armada. Aunque ambos enclaves reforzarán sus sistemas de protección, el riesgo persiste en las industrias auxiliares locales: pymes subcontratadas por la Armada y Navantia podrían trabajar también para SAIC Motor, facilitando la infiltración de agentes chinos entre los trabajadores.
La UE clasifica a China como rival sistémico, y la presencia de la empresa estatal en Ferrol podría comprometer la percepción de seguridad del puerto ante la OTAN. La exposición diaria de movimientos de buques y tecnologías militares a un actor extranjero con historial de espionaje industrial ha llevado a los servicios de inteligencia a exigir medidas adicionales, aunque no han trascendido detalles sobre posibles vetos o condiciones impuestas al proyecto.
El calendario del proyecto, con obras previstas para 2027 y producción en 2028, coincide con la estrategia de SAIC Motor para eludir los aranceles del 45% que la UE impone a los vehículos eléctricos chinos. La decisión de ubicar la planta en Ferrol, en lugar de otras ciudades con mayor tradición industrial, ha intensificado las sospechas sobre posibles intereses ocultos, más allá de los económicos.
Fuente: The Objective







