AL MINUTO:
En directoMertxe Aizpurua anuncia su retirada como candidata al Congreso
Lun. Oct 12th, 2026

El Gobierno aprueba el decreto de vivienda con el apoyo de Junts y sin Podemos

Moncloa asegura que el texto incluye las demandas clave de ambos socios, pero el sindicato de Inquilinas lo califica de ‘parche’

·28 de septiembre de 2026·5 min de lectura

Actualización (29 de septiembre a las 22:55):

Moncloa asegura que el texto incluye las demandas clave de ambos socios, pero el sindicato de Inquilinas lo califica de ‘parche’

El Consejo de Ministros del martes 29 de septiembre aprobará un paquete de medidas de vivienda diseñado para responder a las protestas tras el desahucio de Maricarmen, según fuentes del Gobierno. El Ejecutivo ha negociado con Junts y Podemos para garantizar su aprobación parlamentaria, aunque este último grupo ya ha advertido de su rechazo.

Publicidad

El decreto incluye incentivos fiscales para pequeños propietarios, una de las principales demandas de Junts, que el Gobierno asegura haber incorporado tras una negociación «estrecha y fructífera». «Estamos seguros de que, al ver el texto, no habrá nada que les impida apoyarlo», declaran fuentes de Moncloa.

Sin embargo, el sindicato de Inquilinas, que lideró las protestas, ya ha calificado las medidas de «parche». El Gobierno reconoce que las reivindicaciones del colectivo se reparten entre dos textos distintos, lo que podría debilitar su impacto real.

El Ejecutivo ha enfatizado que la negociación se llevó a cabo con todos los grupos necesarios para validar el texto en el Congreso, con el objetivo de contar con garantías de apoyo parlamentario antes de la aprobación del decreto. Este trabajo multilateral, según Moncloa, despeja el camino de su aprobación y evita posibles enmiendas o bloqueos en la fase legislativa.

El decreto llega en un contexto de alta tensión social, con acampadas como la de Sol en crecimiento y una presión creciente sobre el Gobierno para actuar. La aprobación en el Consejo de Ministros será el primer paso antes de su tramitación en el Congreso, donde el apoyo de Junts será clave para evitar enmiendas o bloqueos.


El departamento de Carlos Cuerpo y el Banco de España medirán el uso del Código de Buenas Prácticas tras el desalojo de una anciana por un fondo.

Los bancos españoles deberán remitir al Ministerio de Economía datos detallados sobre la aplicación práctica del Código de Buenas Prácticas. La iniciativa parte del departamento encabezado por Carlos Cuerpo en coordinación directa con el Banco de España, institución gobernada por José Luis Escrivá. La administración busca revisar los protocolos internos y las actuaciones desplegadas ante situaciones de desalojo hipotecario.

Publicidad

La decisión administrativa llega después del impacto generado por el caso de Maricarmen. Se trata de una mujer octogenaria con discapacidad que fue expulsada de su casa habitual en Madrid. La propiedad del inmueble correspondía a la firma inversora Urba gestión, por lo que el desalojo no partió de una entidad financiera tradicional. Pese a ese origen privado, el departamento ministerial ha decidido centrar su atención en la respuesta que ofrece la banca ante deudores vulnerables.

Los requerimientos oficiales exigirán desglosar el volumen total de lanzamientos ejecutados por cada entidad en proporción directa a su cuota de mercado. Economía elaborará un registro cuantitativo para evaluar si las entidades agotan las opciones de reestructuración de pasivo antes de acudir al auxilio de los tribunales. Las autoridades quieren verificar si se priorizan alternativas habitacionales frente a la vía ejecutiva judicial.

El funcionamiento operativo de las quitas y la dación en pago

El Código de Buenas Prácticas funciona mediante un sistema de adhesión voluntaria para las entidades de crédito. No obstante, una vez que la entidad firma el documento, el cumplimiento de las cláusulas resulta obligatorio frente a los prestatarios que reúnan las condiciones de renta fijadas. El protocolo persigue frenar la pérdida de la vivienda habitual en hogares con escasos recursos.

El esquema de protección se articula en distintas fases sucesivas. En un primer escalón, las entidades deben evaluar la reestructuración de la deuda hipotecaria pendiente. Este paso incluye la aplicación de periodos de carencia en la amortización del capital principal. También contempla rebajas en el tipo de interés aplicable durante un periodo determinado y quitas parciales sobre el saldo vivo.

Si el plan inicial resulta inviable para los ingresos demostrados por la familia, el marco normativo prevé fórmulas de alivio más intensas. Los bancos deben estudiar modificaciones contractuales con reducciones directas del principal adeudado. En última instancia, la regulación contempla la dación en pago, que cancela toda la deuda a cambio de la entrega de la vivienda. Este mecanismo asegura además un derecho de arrendamiento social protegido en el propio inmueble durante varios años.

Publicidad

El precedente legal de 2013 y el choque entre los partidos

La revisión de estos expedientes ha despertado desconfianza en el sector crediticio por los antecedentes normativos. En mayo de 2013 entró en vigor la Ley 1/2013, concebida para proteger a los deudores hipotecarios vulnerables mediante moratorias sobre las órdenes de lanzamiento judicial. El sistema exigía acreditar ante el juez umbrales concretos de ingresos familiares para frenar el desalojo.

Aquel texto legal de 2013 fijó supuestos específicos de protección para familias numerosas y unidades monoparentales con hijos a cargo. La norma amparaba a hogares con menores de tres años o miembros con discapacidad reconocida. Desde su aprobación parlamentaria inicial, la suspensión temporal de los desahucios para estos colectivos ha encadenado sucesivas prórrogas legislativas aprobadas por los distintos gobiernos.

El desalojo de la anciana madrileña ha desencadenado un cruce de acusaciones entre las distintas fuerzas políticas. El ministro para la Transformación Digital y líder del PSOE de Madrid, Óscar López, responsabilizó directamente de la situación al Ejecutivo autonómico. En contraposición, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, recordó que la operación la ejecutó la Policía Nacional, cuerpo de seguridad subordinado a la administración central.

Desde los grupos parlamentarios de la izquierda se han reclamado medidas urgentes en el Consejo de Ministros. La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, calificó lo sucedido como un punto de inflexión respecto a las operaciones de fondos inmobiliarios. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, atribuyó responsabilidades compartidas al Gobierno central y al Partido Popular. Por su parte, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, pidió aprobar un decreto inmediato para prorrogar la moratoria de lanzamientos.

La presión sobre la política de vivienda también alcanza a los socios parlamentarios del Ejecutivo en las Cortes Generales. Junts ha propuesto tramitar un decreto ley específico para prohibir los desahucios en supuestos particulares y reclama ayudas fiscales directas para los propietarios que alquilan sus inmuebles. El Gobierno ha comunicado que mantiene en estudio estas demandas tributarias. Paralelamente, el PNV ha instado a cerrar consensos políticos amplios para encarar las dificultades habitacionales que afronta el país.

Publicidad

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *