La EPA del tercer trimestre de 2026, publicada por el INE el 27 de octubre, da a la vez 73.600 ocupados más y 95.900 parados más, con la tasa de paro en el 10,18 %. Las dos cifras cuadran porque 169.500 personas se sumaron al mercado de trabajo y no todas encontraron empleo.
- Los activos crecieron en 169.500 personas en el trimestre, justo la suma de los nuevos ocupados (73.600) y los nuevos parados (95.900), según el INE.
- Entre los españoles, el empleo bajó en 1.800 personas y el paro subió en 71.400. Entre los extranjeros, el empleo creció en 75.400 y el paro en 24.500.
- Es el segundo tercer trimestre más flojo en empleo de la última década, solo por delante del de 2019, el verano previo a las generales del 10-N.

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| Ocupados | Parados | |
|---|---|---|
| 2017 | 235,9 | −182,6 |
| 2018 | 183,9 | −164,1 |
| 2019 | 69,4 | −16,2 |
| 2020 | 569,6 | 355,0 |
| 2021 | 387,1 | −119,0 |
| 2022 | 138,3 | 31,1 |
| 2023 | 188,0 | 86,3 |
| 2024 | 138,3 | −1,2 |
| 2025 | 118,4 | 60,1 |
| 2026 | 73,6 | 95,9 |
Un mes antes del 29-N, el INE ha publicado una encuesta que sirve para sostener dos discursos opuestos sin falsear ninguno. El número de ocupados, 22.852.600, es el más alto de la serie, y el de parados, 2.591.200, sube en 95.900 personas en tres meses. Alberto Núñez Feijóo habló el mismo martes de «desaceleración de la economía», según recogió Capitol. Quien quiera el titular contrario tiene el récord de ocupación y 465.500 empleos más que hace un año. Las dos lecturas se apoyan en la misma tabla, y para saber cuál pesa más hay que entender cómo se construye.
Por qué suben a la vez el empleo y el paro
La Encuesta de Población Activa no cuenta inscripciones en las oficinas de empleo. Pregunta cada trimestre a unas 46.000 viviendas qué hizo cada miembro del hogar la semana anterior y los clasifica con los criterios de la Organización Internacional del Trabajo. Quien trabajó al menos una hora es ocupado. Quien no trabajó, buscó empleo y podía empezar es parado. Quien ni trabaja ni busca queda fuera, como inactivo.
Con esa regla, empleo y paro no son vasos comunicantes. Si 100 personas que antes no buscaban trabajo empiezan a buscarlo y 60 lo encuentran, el empleo sube en 60 y el paro en 40. Eso es lo que ha pasado este verano a una escala mayor. La población activa creció en 169.500 personas, hasta 25.443.800, y la tasa de actividad subió del 59,30 % al 59,52 %. De cada diez nuevos activos, algo más de cuatro encontraron empleo y casi seis se quedaron buscándolo.
La estacionalidad añade otra capa. Cada tercer trimestre mezcla el pico turístico con el fin de los contratos de verano y del curso escolar, y el resultado ha cambiado con los años. Entre 2017 y 2018 el paro bajaba en verano en más de 160.000 personas. Desde 2022 ha subido en cuatro de los cinco terceros trimestres. Por eso el INE publica también la serie corregida de estacionalidad, y en ella el paro solo aumenta un 0,14 % y el empleo un 0,31 %. Con esa corrección, el verano de 2026 es tibio, no un desplome. Sin ella, es el tercer trimestre con más paro nuevo desde 2020, el del confinamiento, cuando se sumaron 355.000 parados.

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| Ocupados | Parados | |
|---|---|---|
| Españoles | −1,8 | 71,4 |
| Extranjeros | 75,4 | 24,5 |
El reparto por nacionalidad explica de dónde salen los dos titulares. Los españoles, incluidos los de doble nacionalidad, aportaron 69.600 activos nuevos, pero su empleo bajó en 1.800 personas y su paro subió en 71.400. Los extranjeros aportaron 99.900 activos, con 75.400 ocupados y 24.500 parados más. Todo el empleo neto del trimestre corresponde a trabajadores extranjeros, y tres de cada cuatro parados nuevos son españoles. La tasa de actividad de los extranjeros es del 70,33 % frente al 57,62 % de los españoles, una distancia que el INE atribuye sobre todo a la edad. Hay más jóvenes y menos jubilados entre los extranjeros.
Qué parte del dato apoya cada lectura
La lectura de la desaceleración tiene tres apoyos en la propia nota del INE. El empleo privado bajó en 16.300 personas en el trimestre, hasta 19.115.800, y todo el saldo positivo vino del sector público, con 89.900 empleados más. Agricultura, industria y construcción perdieron entre las tres 162.000 ocupados, compensados por los 235.600 nuevos de los servicios. Y los hogares en los que todos los activos están en paro crecieron en 21.800, hasta 786.100. Para un economista laboral el dato del empleo privado es el más incómodo, porque el empleo público tiene su propio calendario, el de las oposiciones y el curso escolar, y no mide la marcha de las empresas.
La lectura del empleo récord también tiene tres. En doce meses hay 465.500 ocupados más (un 2,08 %) y 21.900 parados menos. El empleo a tiempo completo subió en 244.400 personas este trimestre mientras el de tiempo parcial bajaba en 170.800, un cambio de composición que mejora la calidad media del empleo aunque no se vea en el total. Y entre los asalariados crecieron los indefinidos en 519.200 en un año, frente a 48.400 temporales.
Feijóo añadió que habría que sumar al paro unos 800.000 fijos discontinuos, hasta rozar los tres millones. Esa cifra no sale de la EPA y Capitol no ha podido contrastarla en un documento oficial. El debate sobre los fijos discontinuos sin actividad pertenece al paro registrado del Servicio Público de Empleo, que es un registro administrativo. La EPA no parte de ese registro. Clasifica a cada entrevistado por lo que hizo y buscó la semana anterior, así que una suma directa de las dos fuentes mezcla métodos distintos.
Qué pesa en el voto y qué viene ahora
Los datos de empleo influyen en el voto más por la percepción que por la décima. Ahí el barómetro de octubre del CIS (estudio 3582, 5.025 entrevistas) da una pista. Cuando se pregunta por los principales problemas de España, la vivienda la menciona el 55,7 % y el paro solo el 9,6 %, por detrás de la inmigración (20,9 %), la crisis económica (20,3 %) y la calidad del empleo (19,4 %). En lo personal, el paro aparece en el 6,5 % de las respuestas y la calidad del empleo en el 18,8 %. Con una tasa de paro del 10,18 %, un votante preocupado por el salario o el alquiler pesa más en la campaña que uno preocupado por encontrar trabajo.

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| % | |
|---|---|
| La vivienda | 55,7 % |
| La inmigración | 20,9 % |
| La crisis económica | 20,3 % |
| La calidad del empleo | 19,4 % |
| El paro | 9,6 % |
La comparación histórica obliga a la prudencia. El tercer trimestre de 2019, el último publicado antes de las generales del 10 de noviembre de aquel año, fue todavía más flojo, con solo 69.400 ocupados más. Aquellas elecciones las volvió a ganar el partido del Gobierno, aunque con menos escaños. Un trimestre de EPA no decide unas generales, y menos cuando las dos lecturas tienen datos para defenderse. La media de encuestas de Capitol todavía no recoge ningún sondeo con trabajo de campo posterior a la publicación de la EPA, así que su efecto, si lo tiene, no se verá hasta la semana que viene.
El calendario estadístico deja pocas citas antes del 29-N. El paro registrado de octubre se publica a primeros de noviembre y será el último dato mensual antes de la votación. La EPA del cuarto trimestre llegará a finales de enero, con el nuevo Gobierno formado o en negociación. Lo que conviene vigilar en noviembre no es la tasa de paro sino la población activa y el empleo privado. Si los nuevos activos siguen entrando y las empresas no los absorben, la lectura de la desaceleración ganará peso. Si el empleo privado se recupera, el verano habrá sido un tropiezo estacional. Toda la cobertura de la campaña está en el especial de las elecciones del 29-N.


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