La Xunta elimina unidades en 250 centros tras reducir a 5 matrículas la escuela de Mesía, 1 la de Taboadela y 2 la de Boiro
La Xunta de Galicia ha ordenado el cierre de cuatro escuelas unitarias en los municipios de Boiro (A Coruña), Mesía (A Coruña), Taboadela (Ourense) y Portas (Pontevedra) para el próximo curso escolar, al no alcanzar el mínimo de alumnos exigido. Según el Diario Oficial de Galicia (DOG), publicado este martes, las escuelas afectadas sumaban un total de 11 matrículas: 5 en Mesía, 3 en Portas, 2 en Boiro y solo 1 en Taboadela.
La Consejería de Educación justificó la medida como una «adaptación del mapa escolar a la evolución demográfica», argumentando que la baja matrícula impedía garantizar una atención educativa especializada. La orden, que modifica los puestos docentes en unos 250 centros públicos de infantil, primaria y educación especial, también regula la movilidad de funcionarios y la pérdida de destinos definitivos, siguiendo el decreto autonómico vigente.
Los centros cerrados son el CEIP Pazos-Cómodo (Boiro), la EEI de Olas (Mesía), la EEI de Taboadela y la EEI de Lantaño (Portas). La Xunta ya había comunicado estos cierres previamente, aludiendo a una «matrícula insuficiente y sin previsión de incremento». La decisión afecta a municipios rurales con despoblación acelerada, donde la ratio de alumnos por aula había caído por debajo del umbral mínimo establecido por la normativa gallega.
El cierre de escuelas unitarias en Galicia no es un fenómeno aislado. En los últimos cinco años, la comunidad ha reducido un 12% el número de centros rurales, según datos de la propia Consejería. La medida responde a un criterio legal que permite clausurar unidades con menos de 6 alumnos, aunque en este caso las cifras —como el único alumno en Taboadela— están muy por debajo de ese límite. La orden también incluye la reasignación de profesores especializados a otros centros, priorizando la atención a la diversidad.
La decisión ha reabierto el debate sobre la despoblación en el medio rural gallego. Mientras la Xunta defiende la racionalización de recursos, colectivos educativos y ayuntamientos afectados critican que el cierre de escuelas acelera el éxodo de familias jóvenes. En Boiro, por ejemplo, el alcalde ya ha anunciado recursos legales para revertir la medida, argumentando que la escuela era un «servicio esencial» para fijar población.
Fuente: El Debate







