El mensaje, difundido en español, francés y árabe, advierte de muertes en el mar y deportaciones ante un nuevo intento de entrada masiva el 15 de agosto
La Guardia Civil ha lanzado un mensaje disuasorio en español, francés y árabe a través de su cuenta de Instagram, advirtiendo a quienes planeen entrar irregularmente en España de que serán devueltos a su país de origen. La campaña, publicada dos semanas después de que 72.000 personas llegaran a Ceuta en solo dos días, busca frenar un nuevo intento de entrada masiva previsto para el 15 de agosto.
«No te dejes engañar. Todo lo que te prometen es mentira», inicia el texto, que detalla los riesgos: «Si te lanzas al mar, probablemente morirás. Si logras cruzar, habrás accedido ilegalmente y te devolverán». Las autoridades vinculan las llegadas de julio a mensajes en redes sociales que animaban a cruzar la frontera con promesas de acogida favorable, un patrón que se repite ahora con nuevos llamamientos para el próximo sábado.
Tanto España como Marruecos han reforzado los controles fronterizos ante esta amenaza. La Benemérita, competente en la vigilancia de las fronteras terrestres y marítimas españolas, actúa bajo el marco de la Ley de Extranjería, que permite las devoluciones en caliente en casos de entrada irregular por pasos no habilitados. Este procedimiento, avalado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 2020, ha sido criticado por organizaciones como CEAR, que denuncian su falta de garantías individuales.
El mensaje en árabe y francés —idiomas predominantes entre los migrantes subsaharianos y magrebíes— refleja la adaptación de las autoridades a los perfiles de quienes intentan cruzar. Según datos del Ministerio del Interior, el 68% de las llegadas irregulares a España en 2025 procedían de Marruecos, Argelia y países del Sahel. La crisis de Ceuta en julio, con 72.000 personas en 48 horas, superó en un 300% el récord anterior de 2021, cuando 8.000 migrantes accedieron en un solo día.
El Gobierno central, a través del Ministerio de Interior, coordina con las autoridades marroquíes la vigilancia de la frontera, aunque Rabat ha condicionado históricamente su colaboración a avances en el conflicto del Sáhara Occidental. La última reunión bilateral, celebrada el 5 de agosto, abordó el refuerzo de patrullas conjuntas, pero no se han hecho públicos acuerdos concretos. Mientras, colectivos como la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía exigen vías legales y seguras para evitar muertes en el Estrecho, donde en 2025 fallecieron al menos 1.200 personas, según la OIM.
Fuente: La Vanguardia






