La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), Reporteros Sin Fronteras y el Club Abierto de Editores (CLABE) respaldaron este viernes, 30 de octubre, al director de elDiario.es, Ignacio Escolar, después de que el jueves, tras una comida de trabajo con una fuente, se le acercara un hombre que dijo trabajar para Okdiario para decirle que le había estado fotografiando por orden del director de ese medio, Eduardo Inda.
Según el relato de Escolar, el mismo hombre trasladó el aviso a esa fuente, la abogada Leticia de la Hoz, defensora de Koldo García e imputada en el caso Leire Díez, y minutos después Inda le escribió un mensaje de WhatsApp que decía «jojo».
Ese jueves se había publicado que la empresa editora de Okdiario pagó 242.000 euros al despacho de De la Hoz por la defensa de Koldo García en el Tribunal Supremo. La abogada entregó ese mismo día a la Audiencia Nacional, en la causa en la que está imputada, las facturas y los comprobantes de las transferencias. Por la tarde, Okdiario publicó las fotos de la reunión y calificó de «bulo» esa información.
En su solicitud de amparo, Escolar consideró lo ocurrido un «intento de intimidación» y subrayó que reunirse con fuentes es parte esencial del periodismo.
La FAPE y la APM han acordado amparar a Escolar y denunciar este tipo de prácticas, sobre las que esperan que la Justicia se pronuncie, y trasladar el caso a la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo para que valore la forma de actuar de Okdiario.
Ambas entidades amparan también la actuación de los periodistas que obtienen información por medios dignos, lo que implica reunirse con los protagonistas de la información. Asimismo, rechazan todo acto intimidatorio o de acoso que pretenda obstaculizar el libre ejercicio del periodismo.
La FAPE y la APM manifiestan su preocupación por los hechos denunciados por Escolar, que consideran mucho más graves si proceden de un medio contra otro. Estos métodos de intimidación a periodistas y fuentes son intolerables y responden a intereses espurios, señalan en su comunicado.
La presidenta de Reporteros Sin Fronteras España, Edith Rodríguez Cachera, afirma que enviar a una persona físicamente imponente a comunicar a dos periodistas que están siendo vigilados no es una práctica periodística. Según la misma responsable, si un periodista no puede reunirse con una fuente sin recibir el aviso de que es observado, se disuade a las fuentes de hablar y se lesiona el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz.
El Club Abierto de Editores (CLABE) ha mostrado también su preocupación y su rechazo a que el seguimiento o la toma de imágenes de periodistas y fuentes se utilice para intimidar, disuadir o condicionar el trabajo informativo.
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