El presidente Illa encarga al Executiu trabajar a pleno ritmo hasta 2028, enfocando vivienda, dependencia y seguridad
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha convocado este viernes una reunión estratégica en el Monestir de les Avellanes, en Os de Balaguer, para que su cúpula trabaje a todo rendimiento hasta 2028.
El encuentro se produce tras una primera mitad de 2026 marcada por la baja médica de Illa, el colapso de Rodales por el accidente de Gelida, huelgas de maestros y la retirada inicial de los presupuestos, que finalmente se aprobaron con el apoyo de ERC y los Comuns.
Illa pretende aprovechar la estabilidad presupuestaria que le brinda el gobierno en minoría para impulsar una agenda centrada en vivienda asequible, reducción de la lista de espera de la prestación por dependencia de 400 a 60 días, mayor presencia de Mossos d’Escuadra y unidades judiciales, y la transformación de barrios degradados.
En materia de transporte, el president ha señalado que Rodales debe dejar de ser una causa de angustia diaria para miles de usuarios mientras se ejecutan obras de mejora; al mismo tiempo, la huelga docente prevista para el 8 de septiembre sigue siendo una prioridad para evitar la interrupción del regreso a clases.
El cambio climático también figura entre los temas críticos: tras lluvias torrenciales en Tarragona que dejaron dos muertos, la oposición criticó la ausencia de una alerta ES‑Alert. Illa defendió la decisión citando “criterios técnicos” y destacó la necesidad de reforzar la gestión forestal, recordando su advertencia de hace un año sobre la necesidad de reducir la masa forestal tras los incendios de Paüls y la Segarra.
Con las elecciones municipales a la vuelta de la esquina y la incertidumbre sobre la fecha de las generales, Illa ve la ejecución de las cuentas como la principal herramienta para emanciparse de sus socios y consolidar su propia agenda, mientras atiende las demandas territoriales de los alcaldes.
El impacto en el día a día del ciudadano. En este quinto encuentro estratégico del Govern, Illa y los consellers trazarán los pasos a seguir hacia lo que el president bautizó al inicio del mandato como «la transformación del país para la próxima década». En el Executiu están convencidos de que han logrado reactivar muchos de los asuntos pendientes que quedaron en «stand by» durante la década del «procés». Aprobar el modelo de financiación continúa siendo, sin duda, capital para la legislatura, pero la visión del Govern es que ya ha hecho todo lo que estaba en sus manos y que ahora todo depende de lo que pase en el Congreso. Así que sin quitarle el ojo a este asunto, el president busca remontar el sello de la gestión centrándose en aquellas materias de la estricta competencia de la Generalitat. El objetivo es lograr que la acción gubernamental se note en el día a día de los ciudadanos.
Fuente: El Periódico (Política)







