El presidente de la Generalitat abordará la quita parcial de la deuda del FLA y proyectos como el aeropuerto de Alguaire en la quinta jornada fuera de Barcelona
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, inicia hoy la primera reunión del Consell Executiu tras el parón estival en el monasterio de las Avellanes (Os de Balaguer, Lleida), donde fijará la estrategia política para los próximos meses. El encuentro, que se prolongará hasta el sábado, es el quinto que el Govern celebra fuera de Barcelona desde que Illa asumió la presidencia en agosto de 2024.
Entre las prioridades destacan el modelo de financiación autonómica y las infraestructuras en Lleida, como la transformación de los aeropuertos de Alguaire y Andorra-La Seu o el eje transversal ferroviario, cuyo estudio ya ha sido licitado. La agenda incluye también la quita parcial de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), un asunto que deberá ser aprobado en el Congreso y que marcará las negociaciones con el Gobierno central.
El Consejo de Política Fiscal y Financiera, previsto para el 4 de septiembre, será clave en este debate. La Generalitat busca reducir su deuda con el FLA, un mecanismo creado en 2012 para garantizar la liquidez de las comunidades autónomas durante la crisis económica. Cataluña es una de las regiones más endeudadas, con un pasivo que supera los 80.000 millones de euros, según datos del Banco de España.
Las jornadas de trabajo fuera de Barcelona, una práctica iniciada por Illa en 2024, buscan acercar al Govern a territorios menos centrales. Anteriores encuentros se celebraron en el monasterio de Poblet (Tarragona), la Vall de Núria (Girona), Arnes (Tarragona) y Món Sant Benet (Barcelona). En esta ocasión, la elección de Lleida responde también a la necesidad de impulsar proyectos locales, como el corredor ferroviario que conectaría la provincia con el resto de Cataluña.
El Govern afronta este curso político con la presión de aprobar unos Presupuestos para 2025 y de negociar con el Estado una financiación que considere suficiente. La quita del FLA, aunque parcial, podría aliviar la carga financiera de la comunidad, pero requiere el apoyo de otros partidos en el Congreso, donde el PSOE no cuenta con mayoría absoluta.
Fuente: La Vanguardia







