El exdiputado brasileño es detenido en España por presunta corrupción en contratos públicos durante su gestión en el Ayuntamiento de Madrid
, de los que 513 corresponden a expulsiones directas. Según testimonios de al menos tres jóvenes marroquíes, fueron devueltos a ciudades alejadas de sus lugares de origen.
Los testimonios recabados por este diario indican que los inmigrantes fueron trasladados directamente desde Ceuta a la frontera marroquí en autobuses. No pasaron por el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros, conocido como CATE. Así se evitó cualquier control adicional. Allí deberían haber sido identificados y evaluados para solicitar asilo. Omar, un joven de 19 años, fue entrevistado antes del desalojo. Él afirma que los agentes españoles les informaron de que había un acuerdo con Marruecos para su devolución. Así comprendió la situación que vivían. Según su relato, los inmigrantes fueron subidos a autobuses y llevados a la aduana. En la aduana los esperaba el ejército marroquí para su traslado. Fueron enviados a localidades como Fingir, a 440 kilómetros de Casablanca, su ciudad natal.
Otros dos jóvenes, de 19 y 29 años, coinciden en describir un procedimiento similar. Fueron despertados el domingo por la mañana, trasladados en autobuses bajo la promesa de ser llevados a campamentos temporales, y finalmente empujados hacia Marruecos sin explicaciones claras. Uno de ellos, originario de Tánger, terminó en Celaá des Sraghna, a 623 kilómetros de la frontera. Todos niegan haber regresado voluntariamente y denuncian falta de transparencia en el proceso.
Testimonios: traslados directos a frontera sin evaluar asilo
Ángel Víctor Torres, ministro del Interior, afirma que no estamos engañando a nadie. Además, aclara que la mayoría de los inmigrantes son marroquíes sin derecho a protección internacional. Por ello, considera que su devolución es legal. Según su versión, quienes no desean iniciar un expediente en el CATE regresan voluntariamente a Marruecos. Sin embargo, los testimonios contradicen esta narrativa.
El desalojo de El Trampol (Ceuta), uno de los mayores asentamientos chabolistas de Europa, aumentó la presión sobre las barriadas de Ceuta. Esto ocurrió tras la entrada masiva de inmigrantes los días 30 y 31 de julio. Según datos oficiales, 10.513 personas regresaron «voluntariamente» a Marruecos, aunque los testimonios recogidos sugieren que muchos fueron devueltos sin opción a permanecer en España, incluso aquellos que podrían haber solicitado asilo.
La situación ha reabierto el debate sobre los protocolos de acogida y devolución en la frontera. Abogados ceutíes se movilizaron de urgencia para asistir a los inmigrantes en el CATE durante las primeras horas del desalojo. Sin embargo, el procedimiento parece haber incumplido los plazos legales para garantizar derechos básicos, como la asistencia letrada y la evaluación individualizada de cada caso.
Mientras, Omar y otros afectados buscan ahora regresar a Ceuta, aunque las autoridades marroquíes no han facilitado un mecanismo claro para ello.
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