Un vídeo de la Presidencia muestra al jefe de Estado apartando de un empujón leve a la jueza, mientras el asesor jurídico del Gobierno, Maciej Berek, lo acusa de agredir a los magistrados.
Las claves
- La Presidencia denuncia la comisión de un delito por parte de quienes intentaron impedir su entrada.
- Maciej Berek acusa a Nawrocki de agredir físicamente a los jueces del tribunal.
- La sede permanece acordonada por la Policía polaca y las protestas continúan en el exterior.
- La crisis se inició cuando Nawrocki se negó a juramentar a tres jueces propuestos por el Parlamento.
- El embajador polaco en Rumanía, Pawel Soloch, ha presentado su dimisión.
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha logrado entrar este sábado en la sede del Tribunal Constitucional después de que un grupo de personas, con la jueza Anna Korwin-Piotrowska al frente, intentara cerrarle el paso. Korwin-Piotrowska se ha presentado ante la televisión como nueva presidenta de la corte.
En un vídeo difundido por el portavoz de la Presidencia, Rafal Lekiewicz, se ve a Nawrocki abriéndose camino entre empujones y gritos de varias personas. En las imágenes, el presidente aparta con un empujón leve a Korwin-Piotrowska.
La Presidencia sostiene que se ha documentado un delito, porque los ocupantes trataron de impedir la entrada del jefe del Estado al tribunal y vulneraron su inviolabilidad.
Maciej Berek, candidato vetado al Constitucional y principal asesor jurídico del Gobierno del primer ministro, Donald Tusk, ha difundido otro vídeo de la entrada. Berek afirma que Nawrocki «ha agredido físicamente a Korwin-Piotrowska y al resto de jueces del Tribunal Constitucional».
Nawrocki permanece a estas horas dentro del edificio, acordonado por efectivos de la Policía polaca. En el exterior se suceden las protestas, lideradas por figuras como Jaroslaw Kaczynski, presidente del partido Ley y Justicia (PiS), al que pertenece el jefe de Estado. Antes de la entrada, Korwin-Piotrowska había expresado en repetidas ocasiones su deseo de reunirse a solas con Nawrocki dentro del tribunal.
En paralelo, el embajador polaco en Rumanía, Pawel Soloch, ha presentado su dimisión, que se suma a la renuncia previa del jefe de la legación diplomática en China.
El conflicto arrancó a principios de este año, cuando Nawrocki se negó a tomar juramento a tres de los seis jueces propuestos por el Parlamento. El entonces presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski, no permitió que los magistrados elegidos por la actual mayoría parlamentaria asumieran sus funciones. La situación se aceleró con el nombramiento de Berek como juez del Constitucional, a quien Nawrocki también se negó a juramentar.
Korwin-Piotrowska, que anunció en la televisión polaca que se había convertido en presidenta de la corte, ordenó suspender durante un mes a Swieczkowski y a su adjunto, Bartlomiej Sochanski, y sus nombres desaparecieron de la web del tribunal. Minutos después, la propia corte denunció en sus redes sociales una «toma ilegal» de la página, aseguró que Korwin-Piotrowska no la representa y advirtió de que quien participe en esas actividades «está cometiendo el delito de golpe de Estado».
Por su parte, Tusk declaró que restaurar el Estado de derecho «es un deber» y que, «tras años de arbitrariedad», ha comenzado «un proceso difícil, a veces doloroso, que requiere una acción decidida» porque «no hay otro camino».
Antes, en Capitol
31 de octubre. La policía antidisturbios se despliega en el Tribunal Constitucional de Polonia en plena pugna del Gobierno de Tusk con sus jueces superiores. El presidente Karol Nawrocki regresa a Varsovia desde su viaje a Senegal y entra en la sede, según su jefe de gabinete, mientras el ministro de Justicia busca procesar al presidente y al vicepresidente del tribunal.
Corrección (31/10/2026): la denuncia de que se había documentado un delito se atribuía al propio Nawrocki; la difundió la Presidencia polaca junto al vídeo de su portavoz.


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