El ministro sostiene que hay 133 trabajadores frente a los 70 de 2012, mientras los sindicatos advierten de que cada controlador supervisa en ocasiones más de 20 trenes.
Las claves
- Los sindicatos denuncian presión de la dirección de Adif para que los trenes salgan sin retrasos.
- Puente atribuye la orden de reanudar la marcha normal al operario que llevaba dos horas trabajando.
- El sistema LZB ha registrado hasta 170 fallos en lo que va de año, según reconoce el ministro.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió el viernes que el Centro de Regulación del Tráfico (CRT) de Adif en Atocha cuenta con personal suficiente. Según dijo, en 2012 trabajaban allí 70 personas y ahora son 133, y desde 2016 la plantilla ha crecido un 60 %. Añadió que el día del choque de trenes de Urda (Toledo) el centro trabajaba con total normalidad y tenía 16 controladores en la sala.
Los sindicatos lo contradicen y sostienen que los controladores de Atocha supervisan en ocasiones más de 20 trenes por persona. Claudio Sanz, responsable de Adif en el sector ferroviario de UGT, afirma que hace falta ampliar la plantilla por lo menos en un tercio, porque las líneas de alta velocidad soportan ahora mucho más tráfico y los trabajadores están saturados. Explica además que pasan muchas horas ante una pantalla y que sus descansos de diez minutos cada dos horas deben ser cubiertos por un compañero.
Sanz denuncia también que la dirección de Adif presiona a los trabajadores para que los trenes salgan sin retrasos, y que esa carga mental y ese estrés provocan numerosas bajas. El Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), por su parte, denuncia una carencia de personal que se arrastra desde hace tiempo.
Puente volvió a señalar al operario del CRT, que según el ministro llevaba solo dos horas trabajando cuando ordenó al maquinista del AVE reanudar la marcha normal en lugar de hacerlo a velocidad limitada. El ministro argumentó que los trenes estaban detenidos y que, por tanto, no había riesgo. Ante esa versión, los sindicatos plantean que pudo fallar el sistema de seguimiento que permite ver la posición de cada tren, un fallo que, según trasladan, también es bastante frecuente. Puente descartó esa posibilidad y aseguró que los sistemas funcionaban porque se había comprobado.
Raquel Ayllón, portavoz del SCF, criticó las constantes averías a las que deben hacer frente los operarios del centro de control y lamentó que asuman toda la responsabilidad. Sanz recordó que el miércoles 28, cuando colisionaron los dos trenes, el sistema de seguridad LZB estaba degradado. Puente admitió que ese sistema ha sufrido hasta 170 fallos en lo que va de año, y replicó que la intervención humana es normal cuando fallan los sistemas automáticos y que se rige por protocolos muy concretos.
Antes, en Capitol
30 de octubre. Puente acusa a Feijóo de una «doble vara de medir» entre Angrois y Urda y reprocha a Abascal que le llame «Óscar Muerte». En una entrevista televisiva, el ministro de Transportes afirma que Feijóo atribuyó en 2013 la culpa de Angrois a un trabajador y que ahora la hace recaer sobre él por Urda y Adamuz.
30 de octubre. Blanca Ibarra, exconcejala del PSOE en Alcalá señalada por contratos a familiares, proclama a Óscar Puente el mejor ministro de Transportes de la democracia. La médica, que dejó el acta en Alcalá de Henares en marzo, llama «carroñeros» a quienes querían la cabeza del ministro; el PP cifra en 40.000 euros las concesiones bajo sospecha.
30 de octubre. Puente niega haber culpado al trabajador del centro de control de Atocha y no descarta asumir responsabilidades por el accidente de Urda. El ministro de Transportes admite que será «difícil» que el sistema ferroviario recupere la confianza de los usuarios tras el choque de trenes en Toledo.


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