El PP llega a la precampaña con el 31,3 % y 132 escaños en el agregador de Capitol del 21 de octubre de 2026, seis puntos por debajo de su techo de marzo de 2024. Casi todo lo que ha perdido se lo ha llevado Vox, y la suma de los dos marca máximos.
- La serie de Capitol corregida por efecto casa lleva al PP del 37,4 % de marzo de 2024 al 31,4 % de octubre, mientras Vox sube del 11,0 % al 18,9 %.
- Diez de las doce casas privadas que repiten sondeo dan ahora al PP menos voto que en su entrega anterior, y de media le dan a Vox medio punto más.
- Según el CIS 3530, el 16,3 % de los votantes del PP en 2023 se inclinaba por Vox y solo el 1,0 % por el PSOE.

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| PP + Vox | PP | Vox | |
|---|---|---|---|
| ago 23 | 45,2 % | 33,1 % | 12,1 % |
| sep 23 | 45,4 % | 33,7 % | 11,7 % |
| oct 23 | 45,9 % | 34,5 % | 11,3 % |
| nov 23 | 47,1 % | 35,7 % | 11,4 % |
| dic 23 | 47,2 % | 36,1 % | 11,1 % |
| ene 24 | 46,6 % | 36,1 % | 10,5 % |
| feb 24 | 47,5 % | 37,0 % | 10,6 % |
| mar 24 | 48,4 % | 37,4 % | 11,0 % |
| abr 24 | 47,9 % | 37,0 % | 10,8 % |
| may 24 | 47,3 % | 35,8 % | 11,5 % |
| jun 24 | 45,6 % | 34,0 % | 11,6 % |
| jul 24 | 44,5 % | 33,6 % | 10,9 % |
| ago 24 | 44,5 % | 34,0 % | 10,5 % |
| sep 24 | 45,6 % | 34,4 % | 11,2 % |
| oct 24 | 46,7 % | 35,0 % | 11,7 % |
| nov 24 | 46,9 % | 33,3 % | 13,6 % |
| dic 24 | 47,5 % | 33,5 % | 14,0 % |
| ene 25 | 47,8 % | 33,5 % | 14,3 % |
| feb 25 | 47,8 % | 33,2 % | 14,6 % |
| mar 25 | 47,5 % | 33,5 % | 14,0 % |
| abr 25 | 47,4 % | 33,2 % | 14,2 % |
| may 25 | 47,9 % | 33,9 % | 14,0 % |
| jun 25 | 49,1 % | 34,2 % | 14,8 % |
| jul 25 | 50,4 % | 33,9 % | 16,5 % |
| ago 25 | 48,9 % | 31,8 % | 17,1 % |
| sep 25 | 49,2 % | 32,1 % | 17,1 % |
| oct 25 | 49,2 % | 31,2 % | 18,0 % |
| nov 25 | 50,0 % | 31,4 % | 18,5 % |
| dic 25 | 50,1 % | 31,4 % | 18,6 % |
| ene 26 | 50,4 % | 31,6 % | 18,8 % |
| feb 26 | 50,4 % | 30,8 % | 19,6 % |
| mar 26 | 49,9 % | 31,2 % | 18,8 % |
| abr 26 | 49,3 % | 31,5 % | 17,8 % |
| may 26 | 50,3 % | 32,2 % | 18,1 % |
| jun 26 | 50,4 % | 32,6 % | 17,8 % |
| jul 26 | 50,1 % | 32,4 % | 17,8 % |
| ago 26 | 50,8 % | 32,1 % | 18,7 % |
| sep 26 | 50,9 % | 32,2 % | 18,7 % |
| oct 26 | 50,3 % | 31,4 % | 18,9 % |
El PP de Alberto Núñez Feijóo afronta el 29 de noviembre con una paradoja que las medias simples esconden. Su estimación está por debajo del 33,1 % con el que obtuvo 137 diputados en julio de 2023, según los resultados oficiales que proclamó la Junta Electoral Central, y lejos de los máximos que tocó en la primera mitad de la legislatura. Y, sin embargo, el bloque que forma con Vox nunca había estado tan alto. Con 132 escaños propios y 67 de Vox, la suma llega a 199 en la estimación de hoy, 28 más que los 171 de 2023 contando el diputado de UPN.
Las dos cosas son verdad a la vez porque el PP no está perdiendo la competición con la izquierda, la está perdiendo dentro de su propio espacio. Es la diferencia entre un partido que retrocede y un partido que comparte. Para la noche electoral el matiz decide casi todo, porque de él depende si Feijóo gobierna solo con apoyos puntuales o necesita a Santiago Abascal dentro del Gobierno.
Tres años de subida, caída y meseta
Para ver la tendencia sin que la distorsione el calendario de cada encuestadora hemos reconstruido la serie mensual del PP con los 571 sondeos de la base de Capitol publicados desde agosto de 2023. Cada encuesta se descompone en un nivel común a todas las casas en cada mes y un sesgo propio y constante de cada encuestadora, el llamado efecto casa, medido frente a la casa privada media. Es el mismo modelo de efectos fijos que usamos para la serie del PSOE, y sirve para leer la dirección mejor que el nivel exacto.
La primera etapa es de crecimiento. Con la negociación de la amnistía y la investidura de Pedro Sánchez, en noviembre de 2023, el PP pasa del 33,1 % de agosto al 37,4 % de marzo de 2024, su mejor mes de los tres años. En esos meses Vox se queda quieto en torno al 11 %. El PP absorbía entonces casi todo el descontento con el Gobierno.
La segunda etapa empieza en la primavera de 2024, en torno a las europeas de junio, y se acelera en dos golpes. El primero llega tras la DANA de Valencia, el 29 de octubre de 2024. Entre octubre y noviembre el PP cae del 35,0 % al 33,3 % y Vox sube del 11,7 % al 13,6 %, un trasvase casi exacto en el mes en que la gestión de un Gobierno autonómico del PP ocupó el centro del debate. El segundo golpe es más llamativo. En junio de 2025, con la dimisión de Santos Cerdán como secretario de Organización del PSOE, el Gobierno vive su peor momento en las encuestas. Cabría esperar que el principal partido de la oposición lo capitalizara. Ocurre lo contrario. El PP baja del 34,2 % de junio al 31,8 % de agosto, y Vox sube del 14,8 % al 17,1 %. La crisis del PSOE engordó a la derecha, pero no al partido que aspira a gobernar.
La tercera etapa es una meseta. Desde el otoño de 2025 el PP se mueve en una banda estrecha, con un mínimo del 30,8 % en febrero de 2026, el mes de las autonómicas de Aragón, cuando Vox tocó su máximo del 19,6 %. Tras las andaluzas del 17 de mayo se recuperó hasta el 32,6 % de junio. En octubre, con 23 sondeos hasta el día 17, ha vuelto al 31,4 %. La suma de los dos partidos, mientras tanto, apenas se ha movido del 50 % en todo el último año. El electorado de la derecha está fijado. Lo que se mueve es su reparto.
La comparación casa a casa, que no depende de ningún modelo, apunta en la misma dirección para las últimas semanas. De las doce encuestadoras privadas que publicaron un sondeo entre julio y septiembre y otro en los 28 días anteriores al 21 de octubre, diez dan ahora al PP menos voto que en su entrega anterior, con una bajada media de cinco décimas. Sigma Dos lo baja 1,6 puntos, del 33,1 % al 31,5 %, y le sube 1,5 a Vox. SocioMétrica lo baja 1,2 y le sube 1,7 a Vox. Solo Target Point y GAD3 lo suben, cinco y tres décimas. El movimiento es pequeño, y por sí solo cabría dentro del error de muestra de cada casa, pero que diez de doce coincidan en el signo lo convierte en una señal.

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| pt | |
|---|---|
| Target Point (31,5 → 32,0) | 0,5 pt |
| GAD3 (31,1 → 31,4) | 0,3 pt |
| Hamalgama (33,6 → 33,4) | −0,2 pt |
| EM-Analytics (32,1 → 31,8) | −0,3 pt |
| Data10 (34,3 → 34,0) | −0,3 pt |
| NC Report (34,5 → 34,1) | −0,4 pt |
| 40dB (32,4 → 31,9) | −0,5 pt |
| GESOP (29,4 → 28,7) | −0,7 pt |
| DYM (34,7 → 34,0) | −0,7 pt |
| InvyMark (33,7 → 32,8) | −0,9 pt |
| SocioMétrica (33,8 → 32,6) | −1,2 pt |
| Sigma Dos (33,1 → 31,5) | −1,6 pt |
Las casas tampoco coinciden en el nivel, y aquí aparece un patrón útil para leer cualquier encuesta de la campaña. Fuera de la familia del CIS, los sondeos de la ventana de 28 días van del 28,7 % de GESOP al 34,1 % de NC Report. El modelo atribuye a DYM, NC Report, InvyMark y SocioMétrica entre 1,6 y 1,9 puntos a favor del PP, y a GESOP 1,8 en contra. Las casas que ven al PP más alto tienden a ver a Vox más bajo. DYM, la que más sobrevalora al PP, deja a Vox 1,2 puntos por debajo de la media. Dicho de otro modo, buena parte del desacuerdo entre encuestadoras no está en cuánto vota la derecha sino en cómo se reparte entre sus dos partidos. El CIS es un caso aparte, con 5,8 puntos menos para el PP que la casa privada media en toda la serie y un 22,2 % en su barómetro de octubre, y por eso el agregador aplica un ajuste propio por casa que explica su metodología.
Quién se va a Vox y por qué importa
Las medias dicen cuánto se mueve el PP. Para saber quién se mueve hay que bajar a los microdatos del CIS. El último estudio con microdatos publicados, el barómetro 3530, se hizo del 3 al 12 de noviembre de 2025, cuando la serie del PP estaba en el 31,4 %, el mismo nivel que hoy. Hay que leerlo con una advertencia. Su muestra recuerda el voto de 2023 con muchos más socialistas de los que salieron de las urnas, de modo que el peso del PP en el conjunto queda infravalorado. El sesgo afecta menos a lo que interesa aquí, que es qué hacen ahora los que sí lo votaron.
De los 839 entrevistados que recuerdan haber votado al PP en 2023, el 61,1 % volvería a hacerlo y el 12,4 % todavía no sabe qué votará. El 16,3 % se ha pasado a Vox. Hacia el PSOE apenas se le va un 1,0 %. El flujo contrario casi no existe. De los 249 votantes de Vox en 2023, el 83,5 % repite y solo el 4,7 % se inclina por el PP. Es una relación asimétrica, de las que la ciencia política describe cuando un partido de la derecha radical consigue que su competidor más cercano sea el único proveedor de votantes nuevos. Lo vivieron Los Republicanos franceses ante el partido de Le Pen y los conservadores británicos ante Reform UK, y en ambos casos el partido mayor perdió a la vez votos y capacidad para fijar la agenda.

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| Repite PP | Vota a Vox | No sabe todavía | |
|---|---|---|---|
| De 35 a 54 años | 56,6 % | 19,3 % | 15,3 % |
| De 55 a 64 años | 55,4 % | 15,4 % | 12,4 % |
| 65 años o más | 71,9 % | 10,3 % | 10,7 % |
La edad dibuja el perfil de esa fuga. Entre los votantes populares de 2023 con 65 años o más, el 71,9 % repetiría y solo el 10,3 % se iría a Vox. Entre los de 35 a 54 años, el grupo más numeroso del electorado del PP, repite el 56,6 % y se va a Vox el 19,3 %. Los fugados no son un electorado extremo. Más de la mitad se sitúa entre el 5 y el 7 de la escala ideológica del CIS, en el centro-derecha, y lo que los separa del PP es sobre todo el liderazgo. Entre los 120 votantes del PP que se inclinaban por Vox, el 58,4 % prefería a Abascal como presidente del Gobierno, el 16,8 % a Isabel Díaz Ayuso y solo el 10,7 % a Feijóo.
Ese dato encierra a la vez el problema y la oportunidad del PP. Un votante que se ha ido por una cuestión de liderazgo y de tono, y no por un salto ideológico, es recuperable. La historia lo avala. En las generales de 2019 el PP de Pablo Casado cayó hasta los 66 escaños de abril con un Vox en el 10,3 %, y en noviembre recuperó 23 diputados en seis meses, mientras Vox crecía hasta los 52. La recuperación llegó del hundimiento de Ciudadanos, no de Vox. La lección para el PP de 2026 es incómoda, porque hoy no queda un tercer partido del que tomar votos.
Lo que vale cada punto
Para el PP no es lo mismo un punto que un punto. Según el cálculo que publicamos sobre lo que mueve un punto de voto, uno que pase de Vox al PP lo llevaría de 132 a 144 escaños y dejaría a Vox en 57. El movimiento inverso lo baja a 126 y sube a Vox a 71. En los dos casos el bloque apenas cambia, entre 197 y 201, porque los dos partidos compiten por los últimos escaños de las mismas provincias medianas y pequeñas. La pugna con Vox no decide si la derecha suma mayoría absoluta, que con la media de hoy suma de largo, sino quién manda dentro de esa mayoría. En los dos escenarios Feijóo necesitaría los votos de Vox para ser investido, pero no en las mismas condiciones. Con 144 escaños frente a 57, el PP negociaría desde una posición de fuerza. Con 126 frente a 71, Vox tendría más de un tercio de la mayoría y mucho más margen para exigir, como se puede comprobar en el simulador de pactos.
Lo que no sabemos es mucho. El barómetro 3530 tiene casi un año, y las andaluzas o la convocatoria pueden haber cambiado la proporción entre indecisos y fugados. Tampoco está claro si el retroceso de octubre es el arranque de una tendencia o el ruido de una ventana con muchas encuestas y casas que se repiten. Hay tres cosas que vigilar. La primera es si la media corregida del PP baja del 31 % antes del 13 de noviembre, inicio oficial de la campaña, porque sería su peor nivel desde febrero. La segunda, si las casas que lo sitúan más alto, como NC Report o DYM, empiezan a recortarlo. La tercera, la menos visible, es el porcentaje de votantes populares de 2023 que dicen preferir a Abascal como presidente. Hasta el 23 de noviembre, último día en que la LOREG permite publicar encuestas, esa cifra dirá más de la noche electoral de Feijóo que cualquier media.


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