Con la media de 26 encuestas de Capitol (21 de octubre de 2026), Cataluña elegiría el 29-N 16 diputados del PSC, 10 de ERC, 7 del PP, 6 de Vox, 6 de Junts y 3 de Frente Amplio. PP y Vox pasarían de 8 a 13 escaños, y los cuatro partidos de la investidura de 2023, de 40 a 35.
- Vox triplicaría sus diputados catalanes, de 2 a 6. Entre las seis candidaturas grandes pasaría del 8,3 % del voto en 2023 al 12,3 % en la proyección, mientras el PP apenas se mueve (del 14,2 % al 15,0 %).
- ERC adelantaría a Junts, 10 escaños frente a 6, sin que Junts pierda voto. Su cuota se queda en el 12 %, pero el reparto le quita el segundo diputado de Girona.
- Tres escaños catalanes se deciden por menos del 2 % de los votos de su provincia. En Girona, Junts se queda a 92 votos de quitarle el sexto escaño a Vox.

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| 2023 | Proyección 29-N | |
|---|---|---|
| PSC-PSOE | 19 | 16 |
| ERC | 7 | 10 |
| PP | 6 | 7 |
| Vox | 2 | 6 |
| Junts | 7 | 6 |
| Sumar / Frente Amplio | 7 | 3 |
En las generales de 2023 Cataluña fue la gran excepción del mapa. El PSC ganó 19 de los 48 diputados con 1.221.335 votos, y PP y Vox se quedaron en 8 escaños entre los dos, según el resultado oficial que publicó la Junta Electoral Central en el BOE. Esa distancia pesó en la investidura de noviembre de 2023. De los 179 votos que hicieron presidente a Pedro Sánchez, 40 eran de diputados elegidos en las cuatro provincias catalanas (PSC, Sumar, ERC y Junts).
La media de hoy no borra la excepción, pero la estrecha. Con la proyección provincial de Capitol y el reparto de la ley D’Hondt hecho provincia a provincia, esos cuatro espacios sumarían 35 diputados catalanes y PP y Vox, 13. Cataluña seguiría eligiendo una Cámara muy distinta de la del resto de España, donde la misma media da a PP y Vox 199 escaños de 350. Pero el cambio pesa más de lo que parece, porque de los 29 diputados que PP y Vox ganarían en toda España frente a 2023 (de 170 a 199), cinco saldrían de Cataluña, el 17 % de la subida en una comunidad que elige el 14 % del Congreso.
Alberto Núñez Feijóo lo tiene presente. Según dijo el domingo en Barcelona, al PP le faltaron en 2023 cuatro escaños para gobernar y dos estaban en Lleida y en Girona. La proyección le da la mitad de ese objetivo. El PP entraría en Lleida con el 14,0 % de los votos de las candidaturas, a costa del segundo diputado del PSC, pero en Girona el escaño que se mueve hacia la derecha sería para Vox, que supera al PP por 735 votos.
Por qué Junts pierde un escaño sin perder votos
La comparación de cuotas explica casi todo. Si se mide el voto de las seis candidaturas que se reparten los escaños, el PSC bajaría del 36,7 % de 2023 al 32,2 %, el espacio de los comunes caería del 14,9 % al 9,0 % y ERC subiría del 14,0 % al 19,3 %. Vox ganaría cuatro puntos, el PP menos de uno y Junts se quedaría donde estaba, del 11,9 % al 12,1 %. Las cifras de 2023 salen del BOE y las de hoy, de la proyección del 21 de octubre, siempre sobre esas seis listas.
Que Junts mantenga su cuota y pierda un diputado no es una paradoja, es la aritmética de las provincias pequeñas. Girona, Lleida y Tarragona eligen 16 diputados entre las tres, y en circunscripciones de cuatro o seis escaños el umbral efectivo, la parte del voto con la que una lista tiene casi asegurado un asiento, es muy alto. La fórmula de referencia en ciencia política, la de Rein Taagepera (75 % dividido por el número de escaños más uno), lo sitúa en el 15 % en Lleida y en el 10,7 % en Girona y Tarragona, frente al 2,3 % de Barcelona. Por debajo de esa línea el escaño depende del orden de los restos, y en Girona hoy cuatro listas (ERC, Vox, Junts y PP) se disputan los dos últimos con cocientes que caben en 1.212 votos.
El mismo mecanismo explica la caída de Frente Amplio. Con el 6,7 % en Girona y el 7,0 % en Tarragona no le alcanza para ningún escaño, y en Lleida se queda en el 4,9 %. Sus tres diputados saldrían todos de Barcelona, donde el 9,7 % sí basta. En 2023 Sumar sacó siete en Cataluña, uno de ellos en Girona y otro en Tarragona. La división del espacio a la izquierda del PSC ya se ha cuantificado en Capitol, pero en Cataluña tiene un matiz propio, porque Podemos no presentará papeleta y ha pactado apoyar la lista de ERC que encabeza Gabriel Rufián. Una parte de lo que pierden los comunes de Ada Colau puede acabar en los republicanos y no en el PSC.
ERC es la que más gana en escaños. Pasaría de 7 a 10, con dos más en Barcelona y uno más en Girona, y sería la segunda fuerza en Barcelona, Girona y Tarragona y la primera en Lleida. El detalle de Barcelona, donde los republicanos subirían de 4 a 6 diputados, está en el análisis provincial publicado el 20 de octubre.

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| votos | |
|---|---|
| Girona. Junts (2.º escaño) frente a Vox | 92 votos |
| Lleida. ERC (2.º escaño) frente a PP | 2.816 votos |
| Tarragona. ERC (2.º escaño) frente a Junts | 6.046 votos |
| Barcelona. Junts (4.º escaño) frente a ERC | 33.979 votos |
Los tres escaños que se juegan en el filo
La proyección es una estimación con margen de error, y en Cataluña ese margen basta para mover varios diputados. El caso extremo es Girona. Vox ganaría el sexto y último escaño con un cociente de 27.757 votos, y el segundo de Junts se quedaría en 27.711. Junts se queda a 92 votos, el 0,04 % de los emitidos a las candidaturas de la provincia, y es el margen más corto de toda España en la proyección de hoy. Detrás espera el PP, a 735 votos. Un movimiento mínimo dentro de la derecha o dentro del independentismo cambia el diputado, y por eso Girona es la provincia que hay que mirar la noche del 29 de noviembre. La guía de Girona recoge sus datos de 2023 y la proyección completa.
En Lleida, el cuarto escaño iría al PP con 21.250 votos, y ERC se queda a 2.816 votos de un segundo diputado, el 1,9 % de los votos de las candidaturas. En Tarragona el último escaño sería de Junts, con 35.179 votos, y ERC volvería a ser la aspirante, a 6.046 votos de un segundo asiento. Barcelona, con 32 escaños, es mucho más estable. Allí el último diputado sería el sexto de ERC, y Junts se queda a 33.979 votos de quitárselo con un cuarto escaño. Las cuentas se pueden repetir con la explicación del método D’Hondt y las guías de Lleida y Tarragona.
Los márgenes están calculados con el supuesto más sencillo, que el aspirante gane votos sin que el titular pierda ninguno. Si el voto pasa directamente de una lista a la otra hace falta mucho menos, porque cada papeleta resta un voto entero al titular y suma solo medio al segundo cociente del aspirante. Según el recálculo de Capitol con la proyección de hoy, bastarían 31 electores que cambiaran de Vox a Junts en Girona, 939 del PP a ERC en Lleida y 2.016 de Junts a ERC en Tarragona. Ninguna encuesta tiene resolución para distinguir eso, de modo que lo honesto es leer el sexto escaño de Girona como un empate.

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| Recuerdo de voto 2023 | Voto más simpatía | |
|---|---|---|
| PSC-PSOE | 28,6 % | 27,0 % |
| ERC | 10,8 % | 11,3 % |
| Vox | 4,6 % | 9,0 % |
| Sumar y Podemos | 10,2 % | 9,1 % |
| Junts | 9,1 % | 6,4 % |
| PP | 8,0 % | 7,1 % |
| Otro partido | 2,5 % | 8,8 % |
Lo que dicen los propios catalanes en el CIS
La subida de Vox no es solo un efecto de trasladar la media nacional a cada provincia. Los microdatos del barómetro del CIS de noviembre de 2025 (estudio 3530), el último con microdatos disponibles, permiten mirar solo a los 540 entrevistados en Cataluña con el peso autonómico que facilita el propio CIS. Un 4,6 % recuerda haber votado a Vox en 2023, y un 9,0 % lo cita hoy en voto más simpatía, casi el doble. Junts va en la dirección contraria, del 9,1 % al 6,4 %, y la casilla «otro partido» sube del 2,5 % al 8,8 %. Cuando se pregunta por el partido más cercano a las propias ideas, un 3,0 % nombra a Aliança Catalana, que no se presentó a las generales de 2023, aunque son solo 16 entrevistados.
Estos datos tienen dos límites que conviene no olvidar. La submuestra catalana es pequeña, y cada porcentaje lleva un error de varios puntos. Además, el recuerdo de voto del CIS tiende a inflar al partido que ganó y a esconder a quien votó a formaciones con peor imagen, así que la distancia entre recuerdo e intención puede exagerar o encoger los movimientos reales. Lo relevante es que el sentido del cambio coincide con el de la media de encuestas, con Vox al alza, Junts a la baja y el PSC estable en el entorno de su resultado.
Lo que todavía no se sabe puede pesar tanto como lo que ya se mide. El plazo para presentar candidaturas se cerrará el 26 de octubre, y hasta que las listas se publiquen en el BOE el 28 de octubre, el día 22 después de la convocatoria del Real Decreto 806/2026, como manda el artículo 47 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, no se sabrá si concurren Aliança Catalana, la CUP o Convergents, que buscaba firmas tras no cerrar un acuerdo con Junts. La CUP sacó 99.644 votos en Cataluña en 2023 sin lograr escaño. Ninguna de esas listas tiene hoy números para ganar un diputado, pero cualquiera de ellas puede restar a Junts, a ERC o a Vox los pocos centenares de votos que deciden Girona.
Cataluña llega al 29-N con el PSC todavía como primera fuerza en Barcelona, Girona y Tarragona y con la izquierda y el independentismo sumando más de dos tercios de sus diputados. Lo que cambia es la composición interna de cada bloque y el tamaño de la minoría de PP y Vox. Si se cumple la media, la comunidad que en 2023 sostuvo la mayoría de la investidura aportaría cinco diputados menos a ese espacio. La media del agregador de Capitol se actualiza con cada encuesta nueva, y con ella estas cuentas.


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