CaixaBank, BBVA y Sabadell ajustan al alza sus proyecciones ante la escasez de oferta y el riesgo de impago, con un escenario base del 60% de probabilidad
Los tres principales bancos españoles —CaixaBank, BBVA y Sabadell— proyectan un encarecimiento acumulado de la vivienda de entre el 12,5% y el 18,5% hasta 2028, impulsado por un déficit de 750.000 viviendas que el Banco de España atribuye al crecimiento demográfico. Las entidades, que concentran el 53% del crédito hipotecario nacional, actualizaron sus modelos internos en junio para reflejar un escenario base con al menos un 60% de probabilidades, incorporando variables como el PIB, el desempleo, los tipos de interés y los precios inmobiliarios.
CaixaBank, líder en hipotecas con el 25% del mercado, eleva su previsión para 2026 al 10% —frente al 5,7% de diciembre de 2025—, seguido de subidas del 5% en 2027 y del 3,5% en 2028. La entidad incluye un escenario alternativo del 20% de probabilidad, donde los precios caerían un 0,2% este año por una parálisis en la compraventa. BBVA, con el 14% del crédito hipotecario, estima un aumento del 8,19% en 2026 y del 12,6% acumulado hasta 2028, mientras que Sabadell —enfocado en España tras vender su filial británica— rebaja al 5% la subida para este año, pero coincide en un 12,5% interanual hasta 2028. Este último ajusta sus cálculos para incluir el impacto del conflicto en Oriente Medio y las disrupciones en el estrecho de Ormuz.
Las proyecciones responden a la normativa contable NIIF 9, que obliga a los bancos a estimar pérdidas esperadas por riesgo de crédito bajo distintos escenarios. David López Salido, director general de Economía del Banco de España, advirtió recientemente que la oferta «no es nada halagüeña», subrayando que el déficit de 750.000 viviendas agrava la presión alcista. Desde CaixaBank se insta a un pacto de Estado para impulsar la construcción, mientras el BCE alerta de que los precios en España superan en un 70% la media europea, un indicador que algunos analistas vinculan con riesgos de burbuja.
El mercado muestra señales contradictorias: en junio se registraron 59.288 compraventas, la cifra más alta para ese mes desde 2007, aunque el ritmo se ralentiza tras cinco meses consecutivos de descensos. La obra nueva lidera las operaciones, pero la escasez de suelo y los costes de construcción limitan la respuesta a la demanda. Los bancos, por su parte, priorizan la cobertura del riesgo de impago, con provisiones anticipadas para evitar moras futuras.
El escenario más probable —con un 60% de probabilidad— dibuja un trienio de subidas sostenidas, aunque las entidades no descartan shocks externos, como crisis geopolíticas o cambios regulatorios, que alteren las proyecciones. La disparidad entre las estimaciones refleja incertidumbres sobre la evolución de los tipos de interés y la capacidad de la oferta para absorber el crecimiento poblacional.
Fuente: Vozpópuli






