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Mar. Oct 20th, 2026
Portada de Capitol: Ceuta, el escaño a cara o cruz; 465 votos separan a Vox y al PP, con el gráfico de votos de 2023 y de la proyección

Ceuta, el escaño a cara o cruz: Vox y PP, a 465 votos

Según la proyección provincial de Capitol del 20 de octubre de 2026, Vox ganaría el escaño de Ceuta con 11.441 votos frente a los 10.976 del PP: 465 de diferencia. En la única circunscripción en la que basta con quedar primero, un trasvase de 233 votantes entre los dos partidos de la derecha decide quién se sienta en el Congreso.

·20 de octubre de 2026·9 min de lectura

Según la proyección provincial de Capitol del 20 de octubre de 2026, Vox ganaría el escaño de Ceuta con 11.441 votos frente a los 10.976 del PP: 465 de diferencia. En la única circunscripción en la que basta con quedar primero, un trasvase de 233 votantes entre los dos partidos de la derecha decide quién se sienta en el Congreso.

De las 52 circunscripciones que eligen el Congreso, 50 reparten sus escaños por la ley D’Hondt entre varias listas. Dos no reparten nada. El artículo 68.2 de la Constitución (se abre en otra pestaña) da un diputado a Ceuta y otro a Melilla, y el artículo 162.3 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (se abre en otra pestaña) lo repite. Con un solo escaño, D’Hondt deja de ser proporcional y se convierte en lo que es cualquier fórmula aplicada a un puesto: gana la lista más votada, aunque sea por un voto y aunque no llegue a un tercio. Es el sistema británico trasplantado a una ciudad de 62.234 electores residentes, según el censo que maneja Capitol para estas elecciones.

Eso convierte a Ceuta en una rareza dentro del mapa del 29 de noviembre. En Madrid o en Barcelona, perder doscientos votos frente a un rival cambia, como mucho, un cociente y desplaza un escaño al final del reparto. En Ceuta lo cambia todo: el diputado entero pasa de un partido a otro, y el que queda segundo se va a casa con las manos vacías. Ninguna otra provincia ofrece una relación tan directa entre un puñado de votos y un escaño.

Gráfico de barras agrupadas con los votos en Ceuta: PP 13.050 en 2023 y 10.976 en la proyección; PSOE 11.442 y 9.006; Vox 7.840 y 11.441
El PP ganó Ceuta en 2023 con 1.608 votos de ventaja; la proyección de Capitol del 20/10/2026 pone primero a Vox por 465.
Ver los datos del gráfico
Ceuta: del PP en 2023 a Vox en la proyección. Votos de los tres primeros partidos en Ceuta. Fuente: resultados oficiales de las generales de 2023 y proyección provincial de Capitol (20/10/2026)
Generales 2023 Proyección Capitol 20/10
PP 13.050 votos 10.976 votos
PSOE 11.442 votos 9.006 votos
Vox 7.840 votos 11.441 votos

De la ventaja del PP en 2023 a un empate a tres

En las generales de julio de 2023 el escaño fue del PP con 13.050 votos, por delante de los 11.442 del PSOE y los 7.840 de Vox, según los resultados oficiales recogidos en la ficha de Ceuta del especial 29-N. Fue una victoria cómoda para lo que es Ceuta: 1.608 votos de ventaja. La proyección provincial de Capitol, que traslada la media de encuestas a cada circunscripción, dibuja ahora otra ciudad. Vox sube a 11.441 votos, el PP baja a 10.976 y el PSOE a 9.006. Los tres primeros caben en 2.435 votos, y el orden se ha invertido: el partido que fue tercero hace tres años sería el primero.

El salto de Vox no sale de la nada. En noviembre de 2019 ya ganó este escaño, y lo perdió en 2023 cuando el PP concentró el voto útil de la derecha en toda España. Ceuta es, desde hace años, una de las plazas donde Vox rinde por encima de su media nacional: una ciudad fronteriza en la que la inmigración, el control de la frontera con Marruecos y la tutela de menores no acompañados forman parte del debate cotidiano y no de una conversación lejana. El presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, del PP, pidió el 19 de octubre medios para el «retorno inmediato» a Marruecos de los cerca de 3.300 menores que tutela la ciudad, según declaró él mismo. Es un ejemplo de hasta qué punto el asunto que más favorece a Vox en el resto del país es aquí un asunto de gestión diaria para el propio PP.

Conviene leer bien lo que dice la proyección y lo que no. Lo que dice es que, si en Ceuta se movieran los votos como se mueven en el conjunto de España según la media de las encuestas, Vox quedaría primero por un margen mínimo. Lo que no dice es que haya una encuesta de Ceuta que lo confirme: no la hay entre los sondeos que recoge el agregador, y una submuestra nacional de una ciudad con 65.591 electores en total sería demasiado pequeña para medir algo útil. La proyección es un mecanismo, no una medición local. Su valor está en mostrar que, con los movimientos que ya se ven en la media, Ceuta ha pasado de ser una plaza del PP a un empate técnico.

Cuánto cuesta dar la vuelta al resultado

En un escaño de mayoría simple, la distancia que importa no es la del porcentaje, sino la de los votos que tienen que cambiar de lado. Y aquí hay que distinguir dos caminos, porque no cuestan lo mismo. Si el PP gana votos nuevos, de antiguos abstencionistas o de otros partidos, necesita 466 para adelantar a Vox. Si los recupera de Vox, le basta con la mitad: cada votante que cruza del uno al otro suma uno a un lado y resta uno al otro, de modo que con 233 personas que vuelvan del voto de Vox al del PP el escaño cambia de manos. En una ciudad de algo más de 33.000 votos a candidaturas, eso es menos del 1 %.

Gráfico de barras horizontales con los votos que necesita cada partido para desbancar a Vox en Ceuta: trasvase de Vox al PP 233, votos nuevos del PP 466, trasvase de Vox al PSOE 1.218, votos nuevos del PSOE 2.436
Un votante que cruza de Vox al PP cuenta doble: suma a uno y resta al otro. Cálculo de Capitol sobre su proyección provincial (20/10/2026).
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Lo que cuesta cambiar el ganador de Ceuta. Votos necesarios para desbancar a Vox según la proyección de Capitol. Fuente: cálculo de Capitol sobre su proyección provincial (20/10/2026)
votos
Votantes de Vox que pasan al PP 233 votos
Votos nuevos que necesita el PP 466 votos
Votantes de Vox que pasan al PSOE 1.218 votos
Votos nuevos que necesita el PSOE 2.436 votos

El camino del PSOE es más largo. Le faltan 2.435 votos para alcanzar a Vox, de modo que necesita 2.436 votos nuevos o, en el caso extremo de que los recuperara directamente de Vox, 1.218. La paradoja es que el PSOE es el partido que, sobre el papel, más debería beneficiarse de una mayoría simple con la derecha partida en dos: PP y Vox suman en la proyección 22.417 votos, más de dos de cada tres, y se los dividen casi a medias. En un sistema de mayoría simple, esa división es la oportunidad clásica del tercero. No ocurre porque, según la misma proyección, el PSOE también baja: de 11.442 votos en 2023 a 9.006. Para ganar Ceuta no le basta con que la derecha se divida; tiene que recuperar a parte de sus propios votantes de 2023.

Hay un tercer actor que no gana, pero puede decidir. La proyección da a SALF, el partido de Luis Pérez Fernández, conocido como Alvise, 1.003 votos en Ceuta, el 3 % de los votos a candidaturas y más del doble de la ventaja de Vox sobre el PP. En el resto de España SALF se queda sin escaño y su efecto se nota en los repartos de D’Hondt; en Ceuta su efecto es binario. En los microdatos de los barómetros del CIS de septiembre y noviembre de 2025 (estudios 3524 y 3530), los votantes de SALF que citan una segunda opción eligen a Vox mucho más que al PP: el 47 % frente al 10 %. Es una submuestra pequeña y está afectada por el sesgo de recuerdo que el propio CIS arrastra, pero apunta en una dirección clara. Si SALF no presentara candidatura en Ceuta, cosa que se sabrá cuando se cierre el plazo de presentación entre el 21 y el 26 de octubre, Vox ganaría en torno a 470 votos y el PP unos 100, y la ventaja de Vox pasaría de 465 a unos 840. Si la presenta y crece, el que pierde margen es Vox.

El contraste con Melilla ayuda a entender que no hay nada automático en el hecho de ser una ciudad autónoma en el norte de África. La misma proyección da en Melilla 12.613 votos al PP y 6.648 a Vox: casi 6.000 de distancia, un escaño tan seguro como cualquiera de los de Ávila o Soria. Las dos ciudades comparten frontera con Marruecos, tamaño y peso de la inmigración en el debate, y sin embargo la competencia entre PP y Vox es muy distinta en cada una. La explicación está en la historia política de cada ciudad, en la fuerza de su PP local y en la presencia de partidos propios que no aparecen en una proyección nacional.

Qué significa un escaño entre 350

Un diputado no cambia por sí solo la aritmética del Congreso. Con la media de encuestas que analizó Capitol el 19 de octubre, PP y Vox suman holgadamente la mayoría absoluta, y en Ceuta el escaño se lo disputan precisamente ellos. Si lo gana Vox, el bloque de la derecha no suma ni un escaño más que si lo gana el PP. Lo que cambia es el reparto dentro del bloque, que es justo donde se decidirá la próxima investidura: el artículo 99 de la Constitución exige, en segunda votación, más síes que noes, y un PP sin mayoría propia necesita que Vox vote a favor. Cada escaño que pasa de un socio al otro mueve el precio de ese voto.

Por eso Ceuta se parece más a Girona, donde Vox y Junts se disputan el último escaño por un puñado de votos, que a cualquier plaza de mayoría simple de otros países. En Girona el filo depende de un cociente; en Ceuta, del primer puesto. En los dos casos el resultado nacional apenas varía, pero sí el relato de la noche electoral. Un Vox que gana un escaño por mayoría directa, no por un reparto proporcional, es una señal política distinta de la de un Vox que suma diputados al final de las listas.

La experiencia de 2019 y 2023 enseña además que Ceuta amplifica los movimientos de fondo. En noviembre de 2019, con Vox en su mejor resultado nacional hasta entonces, el escaño fue suyo. En 2023, cuando el PP subió en toda España y la derecha concentró el voto, volvió al PP con más de 5.000 votos de ventaja sobre Vox. Una ciudad pequeña, con tres partidos en torno al 30 %, convierte una oscilación nacional de dos o tres puntos en un cambio de ganador. Es la misma lógica que hace imprevisibles los escaños marginales del Reino Unido: con un tercio de los votos se puede ganar o perder todo.

Quedan varias cosas por saber. La primera, qué listas habrá: la presentación de candidaturas se abre el 21 de octubre y hasta su proclamación no se sabrá si SALF, el Frente Amplio o algún partido local concurren en Ceuta. La segunda, cuánto pesa el voto desde el extranjero: el censo de residentes ausentes de Ceuta tiene 3.357 inscritos, una cifra pequeña, pero en una plaza que se decide por centenares de votos cualquier bolsa cuenta. La tercera, y la más importante, si el trasvase del PP a Vox que reflejan las encuestas nacionales se reproduce con la misma intensidad en una ciudad donde el PP gobierna y tiene un líder conocido. Ninguna de las tres se puede responder hoy con datos.

Lo que sí se puede afirmar es la estructura del duelo. Ceuta es el único lugar de España donde el 29 de noviembre el escaño irá entero al que quede primero, y la proyección de Capitol sitúa a los dos primeros a 465 votos. Doscientas treinta y tres personas que cambien de papeleta entre Vox y el PP bastan para dar la vuelta al resultado. Girona puede tener un margen más estrecho en el cociente, pero solo en Ceuta lo que está en juego es el primer puesto, y con él el diputado entero.

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