El bloque de Benjamin Netanyahu suma 53 escaños en la Knesset, 27 de ellos del Likud, y el de Gadi Eisenkot se queda en 48, según los datos finales de la Comisión Electoral Central de Israel tras las elecciones del martes. Ninguno llega a los 61 de la mayoría, y la oposición empezó este jueves los contactos para intentar formar gobierno.
Al Likud lo acompañan los ultraderechistas Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich y los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá. Yashar, el partido del exjefe del Estado Mayor Eisenkot, obtiene 21 escaños y suma 48 con Juntos (el partido de Naftalí Bennett y Yair Lapid), Los Demócratas (la alianza de laboristas y Meretz) e Israel Beitenu, de Avigdor Lieberman.
Los partidos árabes logran su mejor resultado, 19 escaños (11 la Lista Conjunta y 8 la Lista Árabe Unida), y tienen la llave de la gobernabilidad. Su participación masiva llevó al Shin Bet, el servicio de seguridad interior, a investigar una supuesta injerencia extranjera a su favor, a petición del presidente de la Comisión Electoral. La Comisión aclaró después que la «integridad» de los comicios no se ha visto afectada y descartó una repetición, y el Shin Bet precisó que la investigación estaba «enfocada y limitada en su alcance» y que no se puede acusar a todo un colectivo que «salió a votar de forma democrática y legal».
Eisenkot acusó al Likud de «una campaña organizada para deslegitimar el resultado» y aseguró que no permitirá que se impida a los nuevos diputados jurar sus escaños el 10 de noviembre, como está previsto. En el bloque opositor, Eisenkot se reunió con Bennett, y el líder de Los Demócratas, Yair Golan, con Eisenkot, con Lapid y con el líder de la Lista Árabe Unida. Lieberman, en cambio, descartó gobernar con los partidos árabes o con Netanyahu.
El presidente, Isaac Herzog, abrirá el 4 de noviembre la ronda de consultas con los partidos y encargará formar gobierno a quien tenga más opciones, que no tiene por qué ser el líder del partido más votado. El elegido tendrá 28 días, ampliables en 14, y le bastará con más votos a favor que en contra en la Knesset. Con el apoyo de la Lista Árabe Unida, la oposición llegaría a 56 escaños y superaría a los 53 de Netanyahu en un gobierno en minoría.
Antes, en Capitol
29 de octubre. Israel afronta cuatro escenarios políticos sin una mayoría clara para Netanyahu ni para Eisenkot. Israel se encuentra en un punto muerto político tras el escrutinio del 85% de los votos en las elecciones del martes, donde ni el bloque del primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, ni el de su principal rival, Gadi Eisenkot, logran la mayoría absoluta para formar gobierno.
28 de octubre. El bloque de Netanyahu se queda en 54 escaños con casi el 80 % del voto escrutado en Israel. El bloque de Binyamín Netanyahu suma 54 escaños con casi el 80 % del voto escrutado en las elecciones del martes en Israel, lejos de la mayoría de 61, según la Comisión Electoral Central, que tiene hasta el 4 de noviembre para dar los resultados oficiales.
28 de octubre. Netanyahu resiste en Israel con 56 escaños y Eisenkot no suma la mayoría de 61. El bloque de Benjamin Netanyahu sube a 56 escaños con el 66,2 % del voto escrutado en las elecciones de Israel y el de Gadi Eisenkot no alcanza la mayoría de 61, mientras los partidos árabe-israelíes logran su mejor resultado.
Corrección (29/10/2026): el titular atribuía 53 escaños al Likud; esa es la suma del bloque de Netanyahu, y el Likud tiene 27.


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