Los hechos afectan a un área protegida de la Red Natura 2000 y a una especie vulnerable, según las diligencias del Seprona
La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Pontevedra, ha investigado a cuatro responsables técnicos y empresariales por presuntos delitos contra el medio ambiente y los derechos de los trabajadores tras manipular tuberías con amianto durante obras de renovación de la red de abastecimiento de agua en Sangüeño.
La investigación comenzó tras una alerta al 112 Galicia por un vertido de lodos en un regato que desemboca en la playa de Montalvo, dentro de un área protegida por el Plan Director Red Natura 2000. El Seprona confirmó que el vertido procedía de las obras y detectó la rotura de una conducción de fibrocemento con amianto, incluyendo fibras de crisotilo y crocidolita, ambas con diámetros respirables y clasificadas como residuos peligrosos.
Los trabajos se realizaron sin las medidas preventivas exigidas para manipular amianto, según las diligencias. Los fragmentos de tubería fueron enterrados en la zanja en lugar de ser gestionados como residuos peligrosos, y los trabajadores no contaron con protección adecuada, lo que vulnera la normativa de Prevención de Riesgos Laborales. La Guardia Civil fundamenta estos hechos en el artículo 316 del Código Penal, que tipifica delitos contra los derechos de los trabajadores.
El área afectada es hábitat de nidificación de la ‘Píllara de las dunas’, una especie catalogada como vulnerable en el catálogo gallego de especies amenazadas. Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Cambados y a la Fiscalía provincial de Pontevedra.
La manipulación de amianto sin protocolos de seguridad es un delito ambiental y laboral recurrente en obras de infraestructura, especialmente en zonas con redes antiguas. En 2023, el Seprona investigó 12 casos similares en Galicia, aunque este es el primero que afecta directamente a un espacio protegido de la Red Natura 2000 en la comunidad.
Según las investigaciones, la rotura de la conducción de fibrocemento se produjo durante la fase de excavación de la zanja, cuando los trabajadores estaban retirando la capa superior de tierra. La Guardia Civil ha determinado que la empresa constructora responsable de las obras no cumplió con las normas de seguridad establecidas para la manipulación de amianto, lo que pone en riesgo la salud de los trabajadores y la integridad del medio ambiente.
El caso ha generado preocupación entre los ecologistas y los sindicatos, que han llamado a la acción para evitar futuros accidentes similares. La Guardia Civil ha asegurado que seguirá investigando y tomará medidas para garantizar la seguridad y la protección del medio ambiente en las obras de infraestructura.
Fuente: El Debate







