Solo 2,8 de cada 100 votantes que eligieron al PP, al PSOE, a Vox o a Sumar en 2023 votarían hoy a un partido del otro bloque, según el barómetro del CIS de octubre de 2026 (estudio 3582) aplicado por Capitol a los resultados oficiales. El voto se mueve, pero dentro de cada bloque y en la indecisión.
- El 13,4 % de los votantes del PP de 2023 dice que votará a Vox, lo que sobre sus 8.160.837 votos oficiales serían unos 1,09 millones, y solo el 0,3 % se iría al PSOE.
- Vox retiene al 73,2 % de sus votantes de 2023, cuando en noviembre de 2025 retenía al 83,5 % según los microdatos del CIS calculados por Capitol, y ahora pierde un 8,0 % hacia el PP y un 5,3 % hacia SALF.
- Sumar conserva solo al 30,3 % de los suyos, pero casi todo lo que pierde se queda en la izquierda, con un 16,3 % hacia Podemos y un 12,5 % hacia el PSOE.

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| Repite | Otro partido | No sabe todavía | Blanco, nulo o no votaría | |
|---|---|---|---|---|
| Votó PP | 62,7 % | 16,3 % | 15,6 % | 5,4 % |
| Votó PSOE | 63,6 % | 16,5 % | 14,5 % | 4,9 % |
| Votó Vox | 73,2 % | 15,3 % | 8,9 % | 2,5 % |
| Votó Sumar | 30,3 % | 44,7 % | 21,8 % | 1,9 % |
La matriz de transferencias es la tabla más citada de cualquier encuesta y también la que peor se lee. Cruza lo que cada entrevistado dice que votó en las últimas generales con lo que piensa votar ahora, y de ese cruce salen los titulares de fugas que acompañan a cada barómetro. El del Centro de Investigaciones Sociológicas de octubre, con 5.025 entrevistas telefónicas hechas del 1 al 6 de octubre según su ficha técnica, publica esa tabla completa en su tabulación por recuerdo de voto. Con ella se puede hacer una cuenta más útil que mirar porcentajes sueltos.
La cuenta consiste en aplicar las proporciones del CIS a los votos que cada partido sacó de verdad el 23 de julio de 2023, según el resultado oficial publicado en el BOE. Así se ve cuánto pesa cada trasvase y hacia dónde empuja. Es un ejercicio de órdenes de magnitud y no una predicción, porque una encuesta de cinco mil personas no se convierte en millones de votos sin error. Pero ordena el debate mejor que cualquier porcentaje aislado.
El resultado desmiente la imagen de un país que cambia de bando. PP, PSOE, Vox y Sumar sumaron 22.084.551 votos en 2023, contando al PSC dentro del PSOE como hace el CIS. Si se aplican las respuestas de octubre, el 60,0 % volvería a votar lo mismo, el 20,1 % elegiría otro partido, casi siempre vecino, y el 15,1 % aún no sabe qué hará. Los que pasarían a un partido del otro bloque serían unos 625.000, el 2,8 %. Para esta cuenta Capitol considera derecha al PP, Vox, Se Acabó la Fiesta y UPN, e izquierda al PSOE, Sumar, Podemos, la coalición de izquierdas por la que pregunta el CIS, Adelante Andalucía, ERC, EH Bildu y el BNG.
Casi todo ese cruce sale de un mismo sitio. El 4,7 % de quienes recuerdan haber votado al PSOE dice que ahora votará al PP y el 2,0 % a Vox, unos 368.000 y 156.000 votos sobre los 7.821.718 socialistas de 2023. En sentido contrario el movimiento es casi nulo, ya que solo el 0,3 % de los votantes del PP y el 0,6 % de los de Vox se pasarían al PSOE.
¿Cuántos votantes del PP se van a Vox?
El trasvase más grande del barómetro no cruza ninguna frontera ideológica. El 13,4 % de los votantes del PP de 2023 dice que votará a Vox, cerca de 1,09 millones de votos. En la dirección contraria va el 8,0 % de los votantes de Vox, unos 245.000. El saldo, de unos 849.000 votos a favor de Vox, es coherente con lo que registran las demás casas. La media de encuestas de Capitol del 31 de octubre, con 22 sondeos, da a Vox el 18,9 % y 66 escaños, el doble de los 33 que obtuvo en 2023, y al PP el 31,4 % y 131.

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| Cifra | |
|---|---|
| Del PP a Vox | 1.094 |
| De Sumar al PSOE | 381 |
| Del PSOE al PP | 368 |
| Del PSOE a Sumar | 250 |
| De Vox al PP | 245 |
| De Vox a SALF | 162 |
| Del PSOE a Vox | 156 |
Lo nuevo es la dirección en que se mueve ese flujo. Capitol ha repetido el cruce con los microdatos del barómetro de noviembre de 2025 (estudio 3530), ponderados con el coeficiente oficial del CIS, y la comparación cambia el retrato de Vox. Hace once meses retenía al 83,5 % de sus votantes de 2023 y solo el 4,7 % se iba al PP. En octubre retiene al 73,2 %, el 8,0 % se va al PP y el 5,3 % a Se Acabó la Fiesta, el partido de Alvise Pérez, que entonces recogía el 1,9 %. La fuga del PP hacia Vox ha pasado del 16,3 % al 13,4 %.
Esas diferencias hay que medirlas con el margen de error de cada grupo, que es mucho mayor que el de la encuesta entera. Los votantes de Vox de 2023 son 405 entrevistas en octubre y 249 en noviembre, así que cada porcentaje lleva un error de al menos cuatro o cinco puntos. La caída de la fidelidad, de diez puntos, lo supera con holgura. La bajada de la fuga del PP a Vox, de casi tres puntos sobre grupos de unas 830 entrevistas, queda en cambio dentro del margen y no permite decir que ese trasvase se haya frenado. Lo que sí se puede afirmar es que Vox ya no es el depósito sin salidas que era hace un año.

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| Nov. 2025 | Oct. 2026 | |
|---|---|---|
| Vox que repite | 83,5 % | 73,2 % |
| PP que se va a Vox | 16,3 % | 13,4 % |
| Vox que se va al PP | 4,7 % | 8,0 % |
| PSOE que repite | 68,0 % | 63,6 % |
| PSOE que se va al PP | 3,4 % | 4,7 % |
El mismo cruce de noviembre ayuda a leer al PSOE. Su fidelidad baja del 68,0 % al 63,6 %, su fuga hacia el PP sube del 3,4 % al 4,7 % y la indecisión de sus votantes pasa del 13,2 % al 14,5 %. Son movimientos pequeños y solo el de la fidelidad supera con claridad el margen, pero van todos en la misma dirección.
La izquierda se reparte sin irse
En la izquierda la tabla describe un fenómeno distinto, la fragmentación. Sumar conserva solo al 30,3 % de quienes le votaron en 2023, el peor dato de los cuatro grandes, pero lo que pierde se queda cerca. El 16,3 % votará a Podemos, el 12,5 % al PSOE, el 4,0 % a la confluencia de izquierdas que propuso Gabriel Rufián y que el CIS registra desde abril, y el 2,2 % a Adelante Andalucía. Hacia el PP y Vox va el 0,6 %. La etiqueta «Sumar» del CIS recoge además las menciones a Frente Amplio, Izquierda Unida, Compromís o Más Madrid, de modo que describe un espacio político y no un solo partido.
Entre el PSOE y ese espacio el intercambio va en las dos direcciones. Con los votos oficiales, unos 381.000 votantes de Sumar irían al PSOE y unos 250.000 socialistas a Sumar, un saldo de unos 130.000 a favor del PSOE. Para el reparto de escaños pesa más la dispersión que ese saldo. Con la fórmula D’Hondt en provincias de cinco o seis diputados, tres listas que suman lo mismo que una sacan menos escaños, y Capitol lo midió en Almería, donde Frente Amplio, Adelante Andalucía y Podemos reúnen 21.710 votos en la proyección del 31 de octubre, más que Sumar en 2023, sin acercarse a ningún escaño.
La lógica de bloques estancos tiene precedentes. En 2015 la llegada de Podemos y Ciudadanos rompió el bipartidismo, y aun así el grueso del cambio se produjo entre partidos del mismo lado. Lo que la tabla de octubre añade es una asimetría. La derecha redistribuye su voto entre el PP, Vox y SALF y suma lo que llega del PSOE, mientras la izquierda redistribuye el suyo entre más siglas y apenas recibe nada del otro lado.
Lo que la tabla no puede decir
La matriz arrastra un defecto de origen. Se construye con el recuerdo, y el recuerdo cambia. En la muestra de octubre, 1.611 entrevistados dicen que votaron al PSOE en 2023 y 823 al PP, casi dos a uno, cuando el BOE da al PP 339.119 votos más que al PSOE. Capitol explicó este sesgo en qué es el recuerdo de voto y por qué se pondera. Una parte se debe a que unos votantes contestan más que otros y otra a que hay entrevistados que acomodan su memoria a su preferencia de hoy. Quien votó al PP en 2023, ahora prefiere al PSOE y recuerda haber votado al PSOE aparece en la tabla como un socialista fiel y no como un trasvase. Es un efecto conocido en la investigación electoral, y por eso las matrices basadas en recuerdo tienden a quedarse cortas al medir los cambios. El 2,8 % se lee mejor como un suelo que como una medida exacta.
La tabla sí separa bien la duda del cambio. El 15,6 % de los votantes del PP de 2023 y el 14,5 % de los del PSOE contestan «no sabe todavía», frente al 8,9 % en Vox. Cuando el CIS les pregunta también por qué partido sienten más simpatía, la fidelidad sube al 70,0 % en el PP y al 70,3 % en el PSOE, y en Vox apenas se mueve, del 73,2 % al 74,4 %. Unos cuatro de cada diez votantes de los dos grandes partidos que no declaran voto conservan la simpatía por la papeleta de 2023. Es una reserva que cada partido puede recuperar sin convencer a nadie del otro lado.
Fuera de la cuenta quedan los que no votaron. Entre quienes dicen que se abstuvieron en 2023, 550 entrevistas, el 30,6 % tampoco votaría ahora, y entre los que sí lo harían Vox va primero con el 14,1 %, por delante del PSOE (10,2 %) y del PP (7,8 %). Entre los que no tenían edad de votar, solo 194 entrevistas y con un margen de unos seis puntos, el PSOE marca el 20,6 % y Vox y el PP empatan en torno al 14 %. No es un grupo menor, porque el censo del 29-N incluye 1.615.127 electores que se estrenan.
La próxima lectura llegará con el preelectoral del CIS, que por el artículo 69.7 de la ley electoral solo puede publicarse hasta el 23 de noviembre y que suele tener una muestra mucho mayor que un barómetro, con grupos de recuerdo de márgenes más estrechos. Habrá que mirar tres cifras. Si la fidelidad de Vox sigue por debajo del 75 %, si la fuga del PP hacia Vox baja del 13 % y si los indecisos del PSOE se resuelven hacia su partido o hacia la abstención. De esas tres respuestas depende más el 29-N que de cualquier trasvase entre bloques, como ya sugería la ubicación ideológica de los votantes, que solo se ha movido unas décimas en un año.
¿Crees que los votantes que el PP ha perdido hacia Vox desde 2023 volverán antes del 29-N? Cuéntanoslo, tu respuesta pesa en lo que analizamos.


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