La Comisión Europea coordinará diariamente con las plataformas para bloquear contenidos de contrabando y desinformación, mientras España aún no designa su autoridad para aplicar el reglamento DSA
La Comisión Europea ha puesto en marcha un mecanismo de coordinación diaria con Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp) y TikTok para bloquear la difusión de bulos relacionados con la crisis migratoria en Ceuta, donde más de 70.000 personas cruzaron irregularmente la frontera con Marruecos los pasados 30 y 31 de julio. El acuerdo, activado el lunes, obliga a estas empresas a prohibir los contenidos relacionados con el contrabando en sus redes, según explicó un portavoz del Ejecutivo comunitario este martes.
El mecanismo, previsto en el código de conducta voluntario de la UE al que se han adherido Meta, TikTok, Microsoft, Alphabet (Google y YouTube) y Twitch, permite a Bruselas escalar la cooperación en situaciones de crisis. Sin embargo, la red social X (propiedad de Elon Musk) no forma parte de este acuerdo. La vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable del área tecnológica, Henna Virkkunen, había instado días antes a las plataformas a actuar con firmeza, advirtiendo que vigilarían las redes criminales que venden falsas promesas.
La decisión llega después de que investigaciones periodísticas, como una de El País, revelaran llamamientos en redes sociales para un nuevo intento masivo de cruce de la frontera el próximo 15 de agosto. Las plataformas confirmaron en la reunión inicial que ya habían activado sus protocolos de crisis, mientras que los verificadores de datos —firmantes del código de conducta— aportarán su conocimiento local para optimizar la detección de bulos. Si es necesario, estamos dispuestos a ir más allá, advirtió el portavoz comunitario.
El reglamento de servicios digitales (DSA) de la UE, que regula la moderación de contenidos en redes, exige a los Estados miembros designar una autoridad nacional para su aplicación. España aún no ha aprobado la norma que determine cuál será esta entidad, un retraso que Virkkunen abordó en una conversación con el ministro de Transformación Digital, Óscar López, recordándole «la importancia de la implementación completa del DSA». Mientras, la Comisión mantiene contactos diarios con las plataformas y las autoridades nacionales encargadas de hacer cumplir la ley.
La crisis de Ceuta, donde la avalancha migratoria colapsó los servicios fronterizos, ha puesto de manifiesto el papel de las redes sociales en la difusión de desinformación. Las plataformas adheridas al código de conducta se comprometen a actuar con rapidez, pero la ausencia de X —una de las redes más utilizadas para difundir bulos— plantea dudas sobre la eficacia del sistema. El mecanismo, aunque voluntario, marca un precedente en la colaboración público-privada para frenar la desinformación en contextos de emergencia.
Fuente: El País







