El partido de Abascal necesita 88 firmas para activar el artículo 102 de la Constitución y denunciar al presidente y tres ministros ante el Supremo
Vox ha iniciado los trámites para que el Congreso de los Diputados debata la acusación de traición contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tres de sus ministros por la entrada de más de 70.000 inmigrantes irregulares en Ceuta en mayo de 2021. La formación, que cuenta con 33 diputados, necesita el respaldo de otros 55 parlamentarios para activar el artículo 102 de la Constitución, que exige la firma de una cuarta parte de la Cámara Baja —88 diputados— para solicitar un pleno sobre la cuestión.
La iniciativa, confirmada por fuentes del partido a El Confidencial, requiere que la Mesa del Congreso, presidida por Francina Armengol, convoque un debate secreto con votación por urna. Si la Cámara respalda la propuesta por mayoría absoluta, se presentaría una denuncia ante el Tribunal Supremo contra Sánchez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Vox acusa a los cuatro de violar los artículos 589 y 592 del Código Penal, que castigan con penas de prisión la colaboración con gobiernos extranjeros que atenten contra la seguridad del Estado.
El Partido Popular, con 137 diputados, mantiene un perfil bajo ante la propuesta, mientras Vox ha extendido su oferta de colaboración a otros grupos, incluyendo al PSOE, en caso de que diputados críticos con Sánchez decidan sumarse. La formación de Santiago Abascal también ha vinculado su postura a la crisis diplomática con Marruecos, apoyando la propuesta de Sumar para excluir al país del Mundial de fútbol 2030 —aunque descarta que esta iniciativa prospere— y pidiendo la ruptura de relaciones comerciales. El Gobierno, por su parte, ha descartado cualquier medida que afecte a la organización del torneo.
La estrategia de Vox incluye presionar a las comunidades autónomas gobernadas por PP y Vox para que rechacen el reparto de menores migrantes. Mientras el PP en solitario asistirá a la Comisión de Infancia del 13 de agosto, las tres regiones donde Vox forma parte del Ejecutivo —Extremadura, Castilla y León y Aragón— ya han anunciado que no acudirán. El partido también ha intensificado sus contactos internacionales, con reuniones frecuentes con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el grupo Patriots en el Parlamento Europeo, que solicitó un pleno extraordinario por Ceuta.
La formación insiste en que el Gobierno ignoró advertencias previas sobre la crisis migratoria y exige medidas como el despliegue de la Armada en la frontera, la mejora de infraestructuras físicas y modelos de control similares a los de Hungría o Polonia. Aunque evita el enfrentamiento directo con el PP, centra sus críticas en Sánchez, al que acusa de negligencia y de priorizar la desestabilización de los gobiernos autonómicos de derecha.
Fuente: El Confidencial






