Ecologistas en Acción señala que los gobiernos autonómicos, en su mayoría del PP, anteponen las ofertas de la agroindustria a sus agricultores
Un análisis de Ecologistas en Acción difundido este jueves concluye que la mayoría de las comunidades autónomas antepone el precio a cualquier otro criterio a la hora de contratar los alimentos de los comedores escolares. El estudio sostiene que en esos procesos las ofertas más económicas de la agroindustria se imponen al producto de agricultores y ganaderos locales.
La paradoja que subraya el informe es que muchos de esos ejecutivos autonómicos, liderados en su mayoría por el Partido Popular y algunos en coalición con Vox, se presentan públicamente como defensores del campo. Ese respaldo, según el análisis, queda en segundo plano cuando la adjudicación se decide por el precio más bajo.
El comedor escolar es una de las contrataciones públicas con más volumen de la administración educativa: afecta a miles de menús diarios durante el curso y sirve de escaparate para el sector agroalimentario de cada territorio. Por eso la forma de adjudicar esos contratos se ha convertido en un termómetro de si la retórica de apoyo al campo se traduce en compras reales.
El análisis llega en un contexto de movilizaciones del sector primario por los costes de producción y los precios en origen, un malestar que el PP y Vox han canalizado en varias comunidades. El informe de Ecologistas en Acción apunta a esa contradicción entre el discurso y la práctica de la contratación pública.
El documento no detalla cifras por comunidad ni identifica contratos concretos, por lo que no permite medir cuánto producto local se compra realmente en cada territorio. Tampoco concreta qué mecanismos de control existen para verificar el origen de los alimentos servidos en los colegios.







