En las elecciones generales del 23 de julio de 2023 se votó en 60.314 mesas, con 583 electores de media, según los resultados por mesa del Ministerio del Interior. Varían tanto porque la ley obliga a que cada municipio tenga al menos una sección, y por eso en Soria seis de cada diez mesas no llegaban a 200 electores.
- La Ley Orgánica del Régimen Electoral General fija secciones de 500 a 2.000 electores, pero 4.298 de los 8.131 municipios tenían menos de 500 el 23-J y cada uno vota en su propia sección.
- Las 2.847 mesas con menos de 200 electores son el 4,7 % del total y reúnen solo el 0,8 % del censo. En 2.738 de ellas se trata de la única mesa del pueblo.
- La mesa más grande del 23-J estuvo en Donostia/San Sebastián, con 1.424 electores, y la más pequeña en Illán de Vacas (Toledo), con tres, que votaron los tres.

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| % | |
|---|---|
| Soria | 60,2 % |
| Teruel | 50,6 % |
| Ávila | 46,6 % |
| Segovia | 41,8 % |
| Palencia | 40,0 % |
| Guadalajara | 39,2 % |
| Burgos | 36,1 % |
| Cuenca | 36,0 % |
| Salamanca | 35,5 % |
| Zamora | 30,9 % |
| España | 4,7 % |
| Barcelona | 0,6 % |
| Madrid | 0,3 % |
La pieza básica del mapa electoral no es la mesa sino la sección. El artículo 23 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) divide cada circunscripción en secciones de un máximo de 2.000 electores y un mínimo de 500, establece que cada término municipal cuenta al menos con una y prohíbe que una sección reúna trozos de municipios distintos. En cada sección hay una mesa, salvo que el número de electores o la dispersión de la población aconsejen formar más.
Ese desdoblamiento lo decide la delegación provincial de la Oficina del Censo Electoral a propuesta del ayuntamiento. Si la causa es el tamaño, los electores se reparten por orden alfabético entre mesas situadas, a ser posible, en salas distintas del mismo edificio. Si es la población diseminada, cada elector va a la mesa más cercana a su domicilio. Y en ningún caso una mesa nacida de ese reparto puede quedarse con menos de 200 electores.
El resultado, en el fichero por mesa que publica Interior para el 23-J, son 36.460 secciones y 60.314 mesas sin contar el voto exterior. Unas 15.500 secciones votaron en una sola mesa, unas 18.200 se partieron en dos, 2.597 en tres y 139 en cuatro o más. La mesa mediana tenía 587 electores y más de seis de cada diez, 37.594, estaban entre 500 y 799.
Por qué Soria y Teruel tienen las mesas más pequeñas
El suelo de 500 electores por sección cede ante la otra regla, la de que ningún municipio se queda sin la suya. Así que donde hay muchos pueblos pequeños hay muchas mesas pequeñas, y la ley no pone para ellas ningún mínimo, porque el de 200 solo rige cuando una sección se divide. De las 4.357 secciones que el 23-J tenían menos de 500 electores, 4.298 eran la única de su municipio. Salvo 59, eran, una a una, pueblos.
Soria es el caso extremo. Tenía el 23-J 68.463 electores repartidos en 183 municipios, a una media de 374 por municipio, y 172 de esos municipios votaron en una única mesa. De sus 256 mesas, 154 no llegaban a 200 electores, el 60,2 %, y la mitad de todas ellas tenía 108 o menos. En Teruel, con 236 municipios, 220 votaron en una sola mesa y la proporción de mesas por debajo de 200 fue del 50,6 %. Les siguen Ávila, Segovia, Palencia y Guadalajara, todas por encima del 39 %.
La densidad de población no lo explica todo, y Ourense lo demuestra. Sus 252.827 electores se agrupan en solo 92 municipios, a 2.748 por municipio, y únicamente seis de sus 539 mesas bajaron de 200. Lugo, con 67 municipios, tuvo tres, y Asturias, con 78, once. En Galicia y Asturias los municipios son grandes, con miles de electores cada uno, mientras Castilla y León, Aragón y Castilla-La Mancha conservan miles de términos municipales diminutos. El tamaño de la mesa es, en el fondo, una fotografía del mapa municipal.
En el otro extremo están las grandes ciudades. En Madrid la mesa mediana tenía 667 electores y solo el 0,3 % bajaba de 200. La más grande de España fue una sección de Donostia/San Sebastián que votó en mesa única con 1.424 electores, lejos del tope de 2.000 por sección, porque la LOREG permite partir una sección grande pero no obliga a hacerlo.
Quién fija las mesas del 29-N y cuándo se conocen
Según el artículo 24 de la LOREG, las delegaciones provinciales de la Oficina del Censo Electoral determinan el número y los límites de las secciones, sus locales y sus mesas, después de oír a los ayuntamientos. La relación se publica en el boletín oficial de cada provincia el sexto día posterior a la convocatoria. Como el Real Decreto 806/2026 se publicó y entró en vigor el 6 de octubre, ese sexto día fue el 12. Los electores tuvieron después seis días para reclamar ante la Junta Electoral Provincial, que resuelve en firme en cinco.
La relación definitiva de secciones, mesas y locales se difunde en internet y se expone en los ayuntamientos dentro de los diez días anteriores a la votación. Hasta entonces no hay una cifra cerrada de mesas para el 29-N. Mientras tanto, los ayuntamientos sortean entre el 31 de octubre y el 4 de noviembre a quienes las formarán, que deben ser electores de esa misma mesa, como explica nuestra guía de la mesa electoral.

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| mesas | |
|---|---|
| Menos de 200 | 2.847 mesas |
| 200 a 499 | 13.216 mesas |
| 500 a 799 | 37.594 mesas |
| 800 a 1.099 | 6.610 mesas |
| 1.100 o más | 47 mesas |
Aquí el tamaño tiene una consecuencia práctica. Cada mesa necesita un presidente y dos vocales, con dos suplentes para cada uno, nueve personas tanto si atiende a 1.400 electores como a tres. Las 2.847 mesas de menos de 200 electores exigieron 25.623 designados para 272.288 electores, y por eso en Soria a uno de cada 30 electores le toca la mesa, frente a uno de cada 76 en Madrid, como calculamos en cuántas posibilidades hay de que te toque la mesa electoral. También pesa en el recuento, porque cada mesa levanta su propia acta y en la más pequeña un solo voto cambia el porcentaje de golpe, algo que conviene recordar al leer los resultados por mesa. Lo que hace un interventor con esa acta, y lo que ocurre si se pierde, lo contamos en qué pasa si una mesa no se constituye.
Una regla que viene de 1977
La horquilla de 500 a 2.000 electores es anterior a la LOREG. El Real Decreto-ley 20/1977, que reguló las primeras elecciones de la democracia, ya disponía en su artículo 22 que cada sección tendría entre quinientos y dos mil electores, que todo término municipal contaría por lo menos con una y que ninguna comprendería áreas de municipios distintos. Las fijaban entonces las juntas electorales provinciales a propuesta del Instituto Nacional de Estadística. Su artículo 24 ya admitía más de una mesa por sección, en una sola edificación y por orden alfabético, pero no ponía ningún mínimo de electores por mesa.
La ley de 1985 conservó la horquilla y la regla municipal, pasó la tarea a la Oficina del Censo Electoral y añadió el suelo de 200 electores para las mesas que salen de partir una sección. El artículo 23 no se ha reformado desde entonces. La razón de fondo es que la sección es también la unidad del censo, que según el artículo 33 se ordena por secciones, y que se actualiza cada mes con los cambios del padrón que envía cada ayuntamiento a la Oficina del Censo (artículo 35). Atar la sección al municipio permite que el censo cuadre con el padrón y que cada vecino vote cerca de casa, a cambio de mantener abiertas miles de mesas con muy pocos electores.
Para el 29-N la lógica será la misma. Quien vive en uno de los 4.298 municipios con menos de 500 electores votará casi seguro en la única mesa de su pueblo, y quien vive en una ciudad compartirá sección con entre 500 y 2.000 vecinos, repartidos por apellido entre varias mesas del mismo colegio. Los plazos que quedan están en el calendario electoral del 29-N y el resto del proceso, en el especial de las elecciones generales.


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